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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
SÁBADO 19

de octubre de 2019

DE CAZUELA

Marcianos para convencidos

El cineasta apostó, en esta ocasión, por hacer proselitismo hacia la causa.

2/7/2019


Ernesto Carlín

Editor de Cultural

A fines de la década de 1980 Bob Lazar, quien aseguraba ser científico contratado por el Gobierno de Estados Unidos decía que su país trataba con tecnología inversa extraterrestre en la ya mítica Área 51. Décadas más tarde, el realizador Jeremy Kenyon hace un documental sobre esta experiencia.

El principal problema con este largometraje no es el tema, sino su tratamiento. A estas alturas de la historia, hay bastante gente que está convencida del fenómeno ovni y todos sus derivados. El asunto es cómo abordar una creencia tan sensible para tantas personas.

El cineasta apostó, en esta ocasión, por hacer proselitismo hacia la causa. No cuestiona más que levemente la información que da su principal fuente: Bob Lazar.

A lo largo del metraje se fuerzan palabras y hechos para que suenen confirmatorios sin necesariamente serlo. Por ejemplo, un especialista en interrogatorios de la Policía asegura que el supuesto científico está convencido de que lo que dice es verdad. Momentos después, esta afirmación se convierte en “es verdad lo que dice”.

Otro ejemplo de la poca rigurosidad es cuando el entrevistador da por cierta una teoría de Lazar asegurando que se lo consultó a más de 10 de los mejores científicos, pero no da ningún nombre, ni audio ni nada.

Juega con la emoción del espectador de forma eficiente. Sin embargo, no logra un discurso confrontador. Se limita a repetir y dar por cierto lo que dice su entrevistado, pecando en exceso de crédulo.