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SÁBADO 19

de octubre de 2019

PUNTOS DE VISTA

Bolsas de tela, la opción más amigable

Desde su aparición, el uso de bolsas plásticas aumentó de forma exponencial teniendo un impacto negativo en el ecosistema y contribuyendo a la contaminación ambiental. Ante esta situación, el uso de alternativas como las bolsas de tela representan una opción más amigable para el medioambiente.

6/7/2019


Marisol Núñez

Prof. de Ingeniería Ambiental de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.

Si de por sí los componentes del plástico son un problema porque no se degradan en sus componentes químicos originales, lo agrava su uso desmedido, ya que las personas las hacen parte de su vida de una manera innecesaria. En el mundo son fabricadas aproximadamente un billón de bolsas plásticas al año, las cuales muchas veces terminan en espacios del planeta menos esperados, como la cima del Monte Everest o los casquetes polares, creando grandes desafíos para el ecosistema.

Proponer las bolsas y empaques biodegradables como un reemplazo a las bolsas plásticas es un paso en el camino; no obstante, no es una acción definitiva. Es posible desligarnos de la necesidad del uso de plástico por medio de las bolsas de tela, por ejemplo, cuya ventaja es que son fácilmente plegables, se pueden llevar en cualquier parte, su fabricación es sencilla y son mucho más estéticas que las de plástico.

Las bolsas y empaques biodegradables surgieron como opciones para satisfacer la necesidad de bolsas de manera más amigable con el medioambiente. Según estudios, su proceso de degradación empezaría a los 18 meses, un período mucho menor al del proceso común que comienza aproximadamente a los 150 años.

A pesar de ser consideradas una alternativa de reemplazo del plástico convencional, por su tiempo de biodegradación, estas bolsas no son una solución permanente. En su proceso de fabricación se utilizan más recursos de agua y energía que en las bolsas convencionales, lo que genera una mayor emisión de carbono y, por tanto, otra fuente de contaminación. Además, por su composición, no es posible reciclarlas y su degradación produce pequeñas partículas plásticas (microplásticos) casi imperceptibles que pueden terminar en ríos y mares.

De acuerdo con el Ministerio del Ambiente, en el Perú se usan cerca de 3,000 millones de bolsas plásticas al año, cerca de 6,000 bolsas por cada minuto. Asimismo, en Lima Metropolitana y el Callao se generan 886 toneladas de residuos plásticos al día, lo que representa el 46% de esos residuos a escala nacional. Aproximadamente, al año se usan 30 kilogramos de plástico en promedio por ciudadano.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), las consecuencias más graves por el uso excesivo del plástico se dan en el mar. Para el 2050, habría más plástico que peces en el océano y, tan solo en el Perú, el 46% de los residuos sólidos en las playas son netamente de plástico. Es hora de cambiar.