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VIERNES 6

de diciembre de 2019

EL VOLEIBOL DE LUTO

Gracias, Mr. Park

El país lamenta la partida del técnico coreano, de 83 años, considerado el artífice principal de la época dorada del voleibol peruano.

27/9/2019


El voleibol peruano experimentó uno de los momentos más tristes tras la partida de su hijo predilecto: el entrenador Man Bok Park, quien falleció a los 83 años. La noticia caló hondo en el corazón de la afición, que recuerda que bajo su batuta se escribieron las páginas más gloriosas del deporte de la net alta.

Los mensajes de despedida fueron innumerables, pero los más emotivos salieron de sus expupilas, que consideran al técnico coreano como un padre. La actual entrenadora de la selección sub-18, Natalia Málaga, se mostró consternada y agradeció cada enseñanza.

“¿Qué te puedo decir, Míster? Solo agradecerte toda mi vida, que por ti soy quien soy, gané lo que quise de tus manos, nos llevaste por el camino indicado y acá seguimos, respetando y cumpliendo tus enseñanzas”, manifestó.

Málaga resaltó que la partida de Park se produjo tres días antes de cumplirse 31 años de la obtención de la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988.



“Hoy nos dejaste a tres días de jugarnos una medalla de oro. Nos dijiste que la buscaríamos y que si la conseguíamos, querías volar. Lo que nos dejaste fue oro y hoy te tocó volar dejándonos con el mismo dolor de aquel día. Si estuvieras en estos momentos con nosotras, nos estarías diciendo por qué llorando, chica tonta. Llorando porque eras un padre más para nosotras, nos cuidaste igual que a tus hijos legítimos, por eso te lloramos y te recordaremos toda la vida hasta juntarnos allá donde estás”, escribió Málaga en sus redes sociales.

Ganador absoluto

El romance entre Man Bok Park y el Perú nació en 1974, cuando la Federación Peruana de Voleibol lo contrató como asistente del entonces técnico Akira Kato. Ese mismo año, pasó a convertirse en el entrenador principal de la selección femenina.

Su primera experiencia al mando de la escuadra nacional fue en el Mundial de México 1974.

Luego de esa experiencia, los títulos llegaron como consecuencia del trabajo dedicado que tuvo con cada una de sus dirigidas. En 1977, se consagró campeón sudamericano y en 1979 ganó la medalla de plata en los Juegos Panamericanos.

El primer gran logro lo obtuvo en 1981, cuando alcanzó el subcampeonato del Mundial Juvenil de México. Al año siguiente, repitió el subtítulo mundial en el certamen que se disputó en Lima.



En 1983, volvió a coronarse campeón sudamericano. Con él al mando, el voleibol peruano vivió una época dorada que tuvo su punto cumbre la obtención de la medalla plateada en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. En ese certamen, el equipo nacional enamoró al mundo con un juego brillante en el partido final ante la poderosa y favorita Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

 A pesar de la derrota de 3-2, el pueblo peruano resaltó la entrega del sexteto y de su guía, Man Bok Park, un coreano de mirada adusta que se enamoró del Perú y en demostración de ese sentimiento le brindó al país figuras como Denisse Fajardo, Cecilia Tait, Gabriela Pérez del Solar, Cenaida Uribe, Gina Torrealba, Rosa García y Natalia Málaga, deportistas que él amoldó para convertirlas en las mejores del mundo.