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Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
JUEVES 5

de diciembre de 2019

Estrategia contra la pobreza

“Todas las acciones diseñadas para combatir la pobreza y desterrarla definitivamente son positivas, sobre todo cuando responden a una estrategia elaborada con responsabilidad [...]”

15/10/2019


Aunque en los últimos años se han dado avances significativos en la lucha contra la pobreza como consecuencia del esfuerzo multisectorial del Estado, todavía hay un porcentaje de la población de nuestro país que padece este problema.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en el 2018 el 20.5% de la población peruana se encontraba en situación de pobreza monetaria, es decir, registraba un nivel de gasto inferior al costo de la canasta básica. En cifras concretas, ese porcentaje equivale a 6 millones 593,000 personas.

Un estudio del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) del 2016 sostiene que el 31.08% de la población es vulnerable y está expuesta a volver a la pobreza debido a la falta de condiciones para generar ingresos económicos sostenibles.

¿Por qué una familia peruana que ya ha salido de la pobreza sufre el riesgo de volver a caer en ella? Pueden ser múltiples razones. Por ejemplo, si la única persona que genera ingresos queda incapacitada para trabajar, la familia podría ubicarse nuevamente por debajo de la línea de pobreza.

Pueden intervenir también causas como la aparición de enfermedades o plagas que arruinen los cultivos de las familias que dependen de la pequeña agricultura, la mala calidad de los servicios públicos, desastres naturales, factores climáticos, entre otras.

Para enfrentar este problema, el Gobierno ha diseñado la estrategia Salida Permanente de la Pobreza (SPP), anunciada en la Octava Semana de la Inclusión Social, espacio de diálogo y análisis inaugurado ayer por el presidente de la República, Martín Vizcarra.

El Midis explicó que la SPP es una iniciativa del Estado cuyo objetivo es mejorar la gestión del desarrollo territorial y asegurar la provisión de servicios fundamentales que ayuden a la población a salir de forma permanente de la pobreza, con énfasis en las zonas altoandinas y amazónicas.

Para ello, cuenta con tres pilares: acceso a servicios básicos, capacidad productiva y gestión del riesgo climático.

La estrategia busca contribuir a que las familias beneficiadas generen ingresos autónomos suficientes y sostenibles; promover la inclusión económica de los hogares con miembros en edad de trabajar; brindar acceso a servicios básicos, productivos y de gestión del riesgo climático, de desastres y de salud; y proveer herramientas para la articulación en el territorio a nivel intersectorial e intergubernamental.

Todas las acciones diseñadas para combatir la pobreza y desterrarla definitivamente son positivas, sobre todo cuando responden a una estrategia elaborada con responsabilidad, con metas definidas y con criterios de evaluación objetivos, además de desterrar cualquier atisbo del clientelismo que tanto daño ha ocasionado a nuestro país en épocas pasadas.

En este esfuerzo, el Midis desarrolla un trabajo encomiable con el respaldo de todos los sectores del Poder Ejecutivo, habida cuenta de que se trata de un esfuerzo multisectorial y multidisciplinario.

Una democracia moderna, como a la que aspira a contar nuestro país, debe tener la capacidad de eliminar la pobreza extrema y de ofrecer a la población las alternativas para asegurarse un desarrollo humano pleno.