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VIERNES 6

de diciembre de 2019

ANÁLISIS

La improvisación que atrapa a los medios

15/10/2019


Ricardo Montero Reyes

Periodista

El periodismo está desenvolviéndose en una situación descrita por los profesores españoles Joaquín Sotelo y Carmen Salgado como “una de las mayores crisis de su historia”, principalmente porque periodistas y administradores de los medios de comunicación no previeron cómo atender los hábitos de consumo sociales y culturales generados en la nueva era. La respuesta ha sido la improvisación para adaptarse a la tecnología y las exigencias de los usuarios, cada vez con mayor presencia en el escenario informativo dado el desarrollo de las redes sociales, lo que ha devenido en malas planificaciones en el ejercicio de la profesión y en su desenvolvimiento empresarial.

Es oportuno recordar que los teóricos de las comunicaciones predecían –incluso desde el siglo XX– que los medios de comunicación serían incapaces de atender la demanda de los consumidores culturales porque habían cimentado a la improvisación como patrón de trabajo.

En este siglo XXI, la masa de consumidores culturales se divide en dos tipos: consumidores acríticos de grandes proporciones de la información difundida por los medios de comunicación, y consumidores altamente informados, una élite que ha crecido merced a las bondades que ofrece la tecnología. Estos, incluso, están imponiendo sus mensajes y su presencia en la sociedad, actuando sobre la improvisada organización de los medios de comunicación para responder a los retos impuestos por el nuevo milenio.

Los consumidores altamente informados han encontrado el campo exacto para que su movimiento alcance mayor extensión, y esto porque la tecnología les ha permitido crear espacios y medios superiores a los panfletos y otras limitadas publicaciones generadas por la improvisación. Como bien indica el especialista en el tema Álex Arévalo en su estudio titulado El movimiento social toma la tele, “en la actualidad, los movimientos sociales basan principalmente su organización, difusión, deliberación y planificación desde un plano online con el uso de las redes sociales, los blogs o las páginas webs, que permiten superar las limitaciones geográficas y temporales”, a lo que se tendría que añadir que están superando la improvisada respuesta de los medios de comunicación a los retos del nuevo siglo.

Al respecto, uno de los casos más resonantes en esta década es el denominado “Toma la Tele (TLT)”, un colectivo mediático que surgió en España a inicios del 2012 por iniciativa del Movimiento 15M, también llamado Movimiento de los Indignados (formado a raíz de la manifestación del 15 de mayo del 2011 en protesta contra el sistema financiero, las medidas tomadas por el Gobierno para detener la crisis y para exigir mayor democracia), compuesto por grupos integrados por individuos capaces de discernir críticamente la información difundida por los grandes medios de comunicación.