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JUEVES 5

de diciembre de 2019

OBSERVACIONES

Cambio de letras

“Hay canciones que tradicionalmente se han cantado y aceptado a pesar de contener una enorme carga de violencia, sobre todo contra la mujer.”

20/10/2019


Sergio Salas

Abogado, músico criollo

Esta semana me puse a analizar a conciencia muchas de las letras de nuestras canciones criollas, y si bien existen temas muy bellos en letra, hay canciones que tradicionalmente se han cantado y aceptado a pesar de contener una enorme carga de violencia, sobre todo contra la mujer. Temas que incluso yo he cantado porque melódicamente son muy buenos, pero que al analizar la letra hoy, en el 2019, me hace reflexionar sobre el mensaje que dejan. Da la impresión de que por años hemos aceptado como normal esas canciones, la gente las canta en las peñas, los niños que hacen música criolla las aprenden (porque hasta ahora no hay música criolla con lenguaje de niños) y todos felices.

Siempre he dicho que podemos generar un cambio desde el lugar en el que estamos; por ello considero importante que nos tomemos un minuto para hacer un mea culpa y analicemos esta problemática. Existen canciones con letra explícita como por ejemplo el vals “Disputada mujer”, que dice: “Estás muy presumida, pagada de tu suerte, y vives sonriente gozando del placer, perdiste la vergüenza y el don de la pureza haciendo de tu ser fruto de la maldad”. Tiene una música muy buena, pero como ven, la letra contiene una carga de violencia muy grande. Hay otro tema como “Víbora”, en el que la letra reza: “Lamento haberte amado, desprecio aquel cariño y maldigo el momento en que te conocí, víbora, ese nombre te han puesto porque en el alma llevas el veneno mortal de la calumnia y la maldad”. Nuevamente, la carga de violencia es clara. E incluso la polca “Morir quisiera” termina con la frase “maldito amor y maldita mujer”. Claro, tiene una melodía superpegajosa, pero el contenido es agresivo.

Solté esta idea entre mis amigos en Facebook y el debate se encendió. Hay quienes argumentan que las canciones de este corte fueron hechas en una época en la que era “normal” componer de esta forma. Así mismo, abogan por la libertad de expresión del ser humano y en ejercicio de esta, y considerando que la música es parte del bagaje cultural de una nación, debemos aceptar tales temas. Por supuesto, dejan abierta la posibilidad de que los intérpretes escojan qué canciones cantar y los consumidores qué canciones escuchar.

Por otro lado, está el otro grupo (entre los que me incluyo), que reconoce que si bien lo hecho, hecho está (refiriéndome a este tipo de canciones) hoy, que intentamos luchar frontalmente contra la violencia hacia la mujer, no hay lugar a posiciones tibias ni argumentaciones que intenten justificar lo injustificable. Nada malo hay en reconocer que las letras tienen contenido violento. Hacer un mea culpa no es malo. Nos ayuda a enmendar la situación. Lo malo sería que luego de hacer este análisis nos hagamos de oídos sordos y las siguiéramos cantando como si aquí no hubiera pasado nada. Hay otros factores colaterales como, por ejemplo, que en la actualidad hay escasa producción de letras en música criolla. También existe el hecho de que para un fanático es difícil aceptar que su ídolo pudo haber compuesto o cantado letras de este tipo. La pregunta es ¿debemos seguir cantándolas?

Bajo el título de “canciones de desamor” nos han vendido historias de hombres que no son correspondidos y, como bien comentaba un amigo mío, “si no los amaban, las perseguían, aunque dijeran que no y luego escribían una canción de despecho que hacían pasar por amor”. Y el público las ha recibido y aceptado por muchos años. No podemos retroceder al pasado, pero podemos hacer algo por enmendar el camino con miras al futuro y un gran sector de nuestra población está luchando por tener un futuro más equilibrado en derechos tanto para los hombres como para las mujeres. Aunque parezca algo “irrelevante”, desde el plano musical también podemos sumarnos a esa lucha, más aún cuando tenemos ante este escenario la posibilidad de crear nuevas canciones con temática actual, fresca, moderna y, lo principal, con un mensaje de igualdad y de no violencia.

Está en nuestras manos sumarnos al cambio y, como en todo movimiento, encontraremos resistencia, pero creo que ha llegado la hora de renovar en serio el criollismo y desterrar de una vez por todas este tipo de letras que hoy poco ayudan al género.

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El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.