Tipo de cambio:

Compra: 3.374

Venta: 3.380


Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad
VIERNES 6

de diciembre de 2019

Lula desafía al presidente Bolsonaro

Acusa al gobierno de criminalizar a la izquierda.

9/11/2019


Curitiba, Brasil

AFP

Cientos de sus simpatizantes del Partido de Trabajadores lo esperaron a su salida del lugar de detención. 

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva pronunció, apenas liberado después de un año y medio en la cárcel, un combativo discurso en el que denunció las orientaciones económicas liberales del gobierno ultraderechista de Jair Bolsonaro.

“Aparte de seguir luchando para mejorar la vida del pueblo brasileño, de luchar para que esos tipos no sigan entregando el país, quiero mostrar el lado mentiroso” de las instituciones judiciales que “trabajan para criminalizar a la izquierda”, señaló Lula, de 74 años, ante centenares de fervorosos partidarios.

En la actualidad, “el pueblo está pasando más hambre, está sin empleo, el pueblo trabaja para Uber o entregando pizzas en bicicleta”, afirmó a las puertas de la sede de la Policía Federal de Curitiba (sur), donde desde abril del 2018 purgaba una pena de 8 años y 10 meses de reclusión por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Bienvenido

Lo esperaban los dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) y de movimientos sociales y los participantes del campamento que durante 580 días le desearon “buenos días” y “buenas noches” gritando hacia la ventana de la sala donde estaba recluido.

En el mitin se mostrópor primera vez en público junto a su compañera sentimental, la socióloga Rosángela da Silva, con quien se abrazó, y reiteró que pretendía casarse con ella, como ya lo había hecho saber por medio de allegados y en entrevistas en la cárcel.

Al referirse a sus planes, anunció que iría a Sao Paulo y que después se preparaba para “recorrer Brasil”.

Lula fue liberado en aplicación de una decisión de la víspera de la Corte Suprema, que prohibió dar cumplimiento a sentencias de cárcel mientras los acusados no agotasen todos los recursos judiciales.

Lula fue condenado como beneficiario de un apartamento en el litoral de Sao Paulo, ofrecido por una constructora a cambio de contratos en la estatal Petrobras.

Pero el exsindicalista, que enfrenta al menos otros seis procesos, niega los cargos y se considera víctima de una manipulación judicial para impedirle presentarse a los comicios presidenciales del 2018, en los que resultó elegido Bolsonaro.

Critica decisión

El presidente Bolsonaro no había reaccionado directamente hasta la noche a la liberación de Lula, prácticamente decidida tras la decisión de la Corte Suprema que debe examinar la situación de cerca de 5,000 presos. Uno de los hijos de Bolsonaro, en cambio, multiplicó los mensajes en Twitter.

“Miles de presos serán liberados [...], generarán graves consecuencias sociales y económicas internas y externas”, escribió el concejal Carlos Bolsonaro.