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Año de la Universalización de la Salud
VIERNES 3

de abril de 2020

Por un Estado más eficiente

“El objetivo es fortalecer un marco normativo y modelos de servicio modernos basados en criterios de simplicidad, calidad, mejoramiento continuo, análisis costo-beneficio y participación ciudadana”.

21/1/2020


La modernización del Estado es un proceso sostenido en el tiempo que ha recibido notables impulsos en los últimos años con la puesta en marcha de dos ideas centrales: el análisis de la calidad regulatoria y la simplificación administrativa para eliminar procedimientos que únicamente retardan los trámites tanto de personas jurídicas como del ciudadano de a pie.

En ese esfuerzo, la Secretaría de Gestión Pública de la Presidencia del Consejo de Ministros llevará a cabo el 13 de febrero una encuesta nacional entre los funcionarios del aparato público para identificar las trabas que impiden una adecuada atención al ciudadano, lo cual es una muestra más de la voluntad política del Poder Ejecutivo de modernizar la estructura estatal con miras al Bicentenario de la Independencia.

¿Por qué es importante esta simplificación? No se trata únicamente de hacerle más fácil los trámites a la gente y acabar con engorrosos procedimientos que solo restan eficacia al aparato estatal. Es fundamental que en el 2019 se hayan eliminado más de 700 procedimientos y 1,300 requisitos del Ejecutivo para agilizar gestiones en beneficio de ciudadanos, pero la modernización del Estado va más allá.

Desde finales de los 80, la simplificación ha sido considerada un requisito para mejorar la competitividad de las empresas, y esa condición cobró mayor vigencia cuando el Perú empezó a suscribir e implementar tratados de libre comercio, e intentaba superar la ubicación rezagada en la lista de desarrollo institucional del ranking de competitividad del Foro Económico Mundial y la significativa presencia de empresas informales.

De esa manera, la política nacional de simplificación administrativa se convirtió en un imperativo, a fin de orientar la actuación de las entidades públicas en el ofrecimiento de trámites y servicios administrativos valiosos y oportunos para los ciudadanos. El objetivo, en todo caso, es fortalecer un marco normativo y modelos de servicio modernos basados en criterios de simplicidad, calidad, mejoramiento continuo, análisis costo-beneficio y participación ciudadana.

El proceso no es estático; por el contrario, la modernización estatal es constante y dinámica. Eso obliga a que las estrategias y las líneas de acción sean revisadas y evaluadas permanentemente de manera que garanticen el ajuste institucional necesario para lograr los objetivos estratégicos.

Así se avanza con uno de los componentes más importantes en el proceso de modernización de la gestión del Estado, que implica mejores canales de atención disponibles, mayores estándares de calidad del servicio aplicable, el uso de las tecnologías de la información y comunicación en la interacción con las personas o entre entidades públicas, y otros medios que aporten a mejorar la calidad del bien o servicio público.

Y a ello apunta la encuesta del 13 de febrero: optimizar la atención de las entidades públicas, facilitar la formalización y competitividad de las compañías privadas, y acercar los servicios estatales a la población.