Las exportaciones subieron 39% en el primer semestre, casi el doble del 21% registrado un año antes.
Las exportaciones subieron 39% en el primer semestre, casi el doble del 21% registrado un año antes.
Las ventas peruanas al exterior crecerán 3.2% este año, frente a los 93,993 millones de dólares de 2025, el avance más alto de la Comunidad Andina (CAN), según proyecta la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en su informe Perspectivas del Comercio Internacional de América Latina y el Caribe 2026.
Resultados
El primer semestre ya lo anticipaba: las exportaciones subieron 39% interanual, casi el doble del 21% registrado un año antes.
La anatomía de ese salto importa. Los precios explican 25 puntos porcentuales del aumento y los volúmenes, apenas 5. El cobre, el zinc y la plata, con alzas de precios proyectadas de 38.3%, 19.2% y 102.6%, sostienen la bonanza.
El resultado es una mejora de 26% en los términos de intercambio, la mayor de América Latina y el Caribe, que amplía la capacidad de compra externa del país y refuerza su resiliencia macroeconómica.
La cesta importa tanto como los precios. El Perú figura entre los principales exportadores de cobre, zinc, plata y molibdeno. Esa diversidad dentro de la minería amortigua el riesgo de depender de un solo metal.
Lo más interesante es lo que el Perú hace con ese ingreso. Sus importaciones de bienes crecerían 16%, con un salto de 18% en volumen, reflejo de las compras de bienes de capital e insumos intermedios que demandan los sectores extractivos y exportadores.
Ese desembolso de capital importado es la semilla de la capacidad productiva de los próximos años. Con 68,205 millones de dólares en compras y 122,421 millones de dólares en ventas, el superávit comercial de bienes rondaría los 54,216 millones de dólares.
Ese desempeño irradia hacia el vecindario. Las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe alcanzarían 1,923,537 millones de dólares, un avance de 20%, y el Perú aportaría cerca de 9% de ese incremento con apenas 6.4% del total regional.
Un mercado importador en expansión, con compras externas de servicios que crecerían 17%, ofrece espacio a proveedores de transporte, logística y servicios empresariales de toda la región.
Acuerdos
Además, el Perú figura entre los tres países en los que se concentran los 14 acuerdos bilaterales sobre minerales críticos, una posición que lo ubica en la mesa en la que las grandes economías diversifican su abastecimiento.
El horizonte exige lectura fría. Los precios actuales financian la agenda del mañana, pero no la garantizan. Si las cotizaciones se normalizan, el volumen, que en el presente aporta una fracción del crecimiento, deberá tomar el relevo, y ahí el coste de oportunidad de no ampliar la base exportadora se medirá en puntos de crecimiento.
La coyuntura ofrece algo más valioso que una bonanza: tiempo y caja para decidir qué se exportará cuando el ciclo de los metales deje de empujar.
Esa decisión empieza en la actualidad por convertir el superávit en inversión productiva, formación y logística que sostengan el volumen sin depender de la cotización.
El documento fuente lo resume en su subtítulo: la importancia de las exportaciones de servicios modernos y cómo promoverlas.
Datos
El superávit de bienes cuenta la mitad de la historia; la otra se escribe en talento.
Según la Cepal, el Perú exportaría servicios por 8,465 millones de dólares en 2026, con avance de 11%, frente a importaciones de 18,549 millones de dólares.
El organismo plantea tres pilares: promoción de exportaciones de servicios modernos, atracción de inversión extranjera directa y desarrollo de talento humano.
Nuestro país, pionero regional desde 2004, tiene avances, como el Perú Service Summit acumula, entre 2011 y 2025, oportunidades proyectadas por más de 1,195 millones de dólares con compradores de 28 países.