Manuel y Jaime Ardiles. Foto: ANDINA/José Vadillo
Manuel y Jaime Ardiles. Foto: ANDINA/José Vadillo
- ¿Qué recuerdos de esos años en Mirones?
- Era una vida muy familiar. Los vecinos eran muy amigables. Metíamos un silbido y los patas comenzaban a salir. Cuando bordeábamos los 18 años, sacábamos la guitarra, el cajón y armábamos pues la jarana en el barrio. Iba llegando la gente, esas vivencias son las que vamos a transportar al Teatro Peruano-Japonés: un repertorio tradicional y un poco de fusión, como lo ha hecho acertadamente Tito Manrique. La gente joven se pega mucho con esa nueva propuesta. Eso es básico para que la música criolla se mantenga vigente.
- ¿En su caso la música viene de la cuna?
- Somos seis hermanos. Nuestro padre, Tito Ardiles, era del Callejón de Huaylas. Él falleció hace dos años. Cantaba muy bien y tocaba la guitarra. Grabó varios discos. Era muy alegre. Llevaba a los amigos a cantar a la casa y nos mandaban a dormir, pero bajábamos en pijama a escucharlos. Son nuestras primeras fuentes de música. Pero nuestro hermano mayor, Edi, nos involucró en la música criolla. Con él formamos el grupo Armonía Criolla.
- Dicen que la radio de su casa nunca dejaba de sonar.
- Teníamos una sola radio y nos fuimos familiarizando con toda música. Nuestras hermanas mayores llevaban la música romántica: Leo Dan, Nino Bravo, Los Iracundos… Después llegaba nuestro hermano y ponía rock en inglés y nos enganchamos. Hasta que llegaron los Beatles y ahí empezó la cosa.
- Ustedes han versionado a Los Beatles en valses.
- Sí, en vals, polca y festejo. Grabamos 10 canciones. Jaime tradujo las letras buscando en el español que la métrica y la pronunciación de la última palabra concuerden. La producción se llama Arditles (2022).
- ¿El humor de Los Ardiles es natural o solo es para el show?
- Hay mucha gente que actúa, y lo entendemos, pero lo de nosotros es genuino. Cuando nos juntamos con nuestros hermanos todo es broma. Somos iguales en el escenario y en la vida cotidiana. Nos comportábamos como roqueros en el escenario, pero haciendo música criolla. Nosotros tenemos la escuela de los Beatles: jugamos con las palabras, somos sarcásticos. Son nuestro mayor referente.
- ¿Hacer música les ha permitido recorrer todo el país?
- Gracias a esta linda música hemos recorrido todo el Perú, solo nos falta Puno. También hemos tenido la suerte de viajar al extranjero, unas 10 veces a los Estados Unidos, a Panamá, Chile, Ecuador, Argentina, El Salvador; en 1988 fuimos a Corea.
- ¿Y qué viene a continuación?
- En el verano terminaremos la grabación de la novena producción. Tenemos una marinera inédita de Carlos Rincón que habla de las 25 regiones de nuestro país. Además, contamos con la presencia del Diamante Negro de la Música Peruana, Manuel Donayre, que es un referente, como también lo son Zambo Cavero, Óscar Avilés y Eva Ayllón.
- Finalmente, ¿la música criolla va a morir?
-No lo creemos. Ya es una tradición, una costumbre. Basta con una guitarra, un cajón y listo, se arma la fiesta. Hay compositores y jóvenes cantantes, como Aldair Sánchez, Mayra Guzmán, Nahomi Chávez… que ya tienen su propio estilo.
Datos:
- Concierto “Somos Mirones - Jarana de Barrio”, con Manuel “Kiko” y Jaime Ardiles e invitados. Sábado 31 de octubre, a las 8:00 p. m., en el Teatro Peruano Japonés de Jesús María. Invitados: Los Hermanos Valdelomar, Cosa Nuestra de Tito Manrique, y Rosa Flor.
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(FIN) JVV/JVV