El escritor chimbotano, es comunicador social de formación. Ha desarrollado gran parte de su trayectoria en las ciudades del norte del país.
El escritor chimbotano, es comunicador social de formación. Ha desarrollado gran parte de su trayectoria en las ciudades del norte del país.
El
autor chimbotano fusiona la psicología con la literatura desde un plano que
invita al lector a ponerse en la piel de personajes fragmentados, diluidos y
trastocados.
La
luz que nos abraza desarrolla
una internalización marcada por el trauma y un plano social donde los
personajes arrastran la memoria del contexto en el cual no han deseado existir.
Esa carga emotiva atraviesa los diversos escenarios y acciones de los
personajes, así como la interconexión con las llagas internas que los abrasan.
En
contraste, Fraga es una novela centrada en la fragmentación y la
disolución del yo ante una psicopatología que carcome a su personaje central,
enfocándose en la transmutación psicológica y en una esencia diluyéndose frente
al mar de Pimentel.
Canibalismo afectivo
Ambas
novelas, sin embargo, hablan de un canibalismo afectivo. Javier Fraga
(protagonista de Fraga) explora esta autodestrucción desde la
exacerbación del plano sexual. En cambio, los personajes de La luz que nos
abraza desarrollan un canibalismo bravío en lo sentimental: las relaciones
centrales se basan en una devoración mutua, sumergidas en un eterno sin retorno
y transformando el cuerpo en un recipiente, en el espacio natural de guerra y
vacío. En La luz… los personajes se exploran de manera distinta, dejan
que esas llagas permanezcan abiertas, porque ahí se encuentra la más alta
poesía.
Nuevo destello de Rubio
La
novela más reciente, de 2025, está atestada de los temas que Rubio ha venido
trabajando a lo largo de los años. Sin embargo, el núcleo de La luz… anida
en una característica distintiva: el lenguaje. El autor utiliza una prosa
poética acompañada de visiones individuales, reflexivas y contextuales. A pesar
de tratarse de una novela breve, lo que sostiene esta arquitectura narrativa es
el trauma y la profundidad con la que se aborda. La obra se enfoca en una
memoria histórico-social atravesada por el trauma psicológico y por los rezagos
de los diversos y líquidos devenires amorosos.
En Fraga
–publicada 10 años antes–, Rubio brinda una exacerbación distinta que
sumerge al lector en la piel de Javier, personaje profundamente fragmentado. En
La luz que nos abraza el autor trae una versión más sobria de su
escritura, así como una manifestación más ligera y condensada de lo que viene
construyendo y proponiendo a lo largo del tiempo.
La
luz que nos abraza logra
imponerse a Fraga, ya que dibuja y traza una línea que equilibra las
temáticas y el control de la obra en sus diversos aspectos: el efecto social,
el lenguaje, la visión, la estructura, la narración y el enfoque psicológico,
entre otros.
En su
último libro se evidencia la madurez de Rubio como autor. Consigue trabajar un
lenguaje cargado, emotivo y reflexivo, controlando la particularidad de la
prosa poética y fusionando ambos registros que habitan en la forma de escribir
del autor. Esto lleva a la novela a convertirse en una muestra del trabajo de
muchos años, así como de diversas influencias externas e internas del autor;
una novela con el carácter suficiente para caminar por sí misma, aportando
variedad simbólica e interpretativa en sus múltiples lecturas.
En La
luz que nos abraza es posible hallar un tejido del cual pueden sustraerse
hilos narrativos que convergen y pueden analizarse tanto de manera conjunta
como separada. Fraga también lo ofrece, pero en menor medida.
El
autor deja un aporte innovador en las diversas valoraciones que pueden hacerse
sobre La luz que nos abraza. Todo nace de un hilo que aparenta ser, de
manera directa, el foco central (lo social); sin embargo, en las distintas
lecturas y enfoques posibles, esa concentración varía. Hay un hilvanar de
esencias que esperan ser encontradas, y ahí radica lo importante, ya que cada
una posee una potencia individual que se exacerba y da muestra del esfuerzo del
trabajo general y detallado que Rubio ha puesto en el lenguaje y en las
visiones compenetradas dentro de una misma obra. Todos los personajes del libro
están atravesados por esa luz que los abraza y desde donde alumbra un autor con
madurez y evolución constante, dando como resultado un trabajo de múltiple
interacción, potencia e innovación.
(*) El suplemento La Crónica Universitaria es una apuesta del Diario Oficial El Peruano y la Agencia de Noticias Andina para poner en valor los textos de periodismo narrativo elaborados por estudiantes de las diferentes universidades de todo el país.
(FIN) JCA/JVV