• MIÉRCOLES 15
  • de julio de 2026
UN SUPLEMENTO DE DIARIO OFICIAL EL PERUANO

El escritor chimbotano, es comunicador social de formación. Ha desarrollado gran parte de su trayectoria en las ciudades del norte del país.

LETRAS

Apuntes sobre la destrucción: crítica literaria sobre dos obras de Augusto Rubio

Las novelas analizadas del autor chimbotano forman parte de una nueva narrativa regional y peruana donde están presentes la desolación, la destrucción y el trasfondo psicológico. (*)
Juan Carrión Aguilar Estudiante de la Universidad Nacional del Santa
15/07/2026 - Fraga (2015) y La luz que nos abraza (2025), novelas del escritor Augusto Rubio Acosta, surgen como manifestación de una nueva narrativa dentro del canon literario regional y peruano; una que explora temas vinculados a la desolación, la destrucción y un profundo trasfondo psicológico. 

El autor chimbotano fusiona la psicología con la literatura desde un plano que invita al lector a ponerse en la piel de personajes fragmentados, diluidos y trastocados.

La luz que nos abraza desarrolla una internalización marcada por el trauma y un plano social donde los personajes arrastran la memoria del contexto en el cual no han deseado existir. Esa carga emotiva atraviesa los diversos escenarios y acciones de los personajes, así como la interconexión con las llagas internas que los abrasan.

En contraste, Fraga es una novela centrada en la fragmentación y la disolución del yo ante una psicopatología que carcome a su personaje central, enfocándose en la transmutación psicológica y en una esencia diluyéndose frente al mar de Pimentel.


Canibalismo afectivo

Ambas novelas, sin embargo, hablan de un canibalismo afectivo. Javier Fraga (protagonista de Fraga) explora esta autodestrucción desde la exacerbación del plano sexual. En cambio, los personajes de La luz que nos abraza desarrollan un canibalismo bravío en lo sentimental: las relaciones centrales se basan en una devoración mutua, sumergidas en un eterno sin retorno y transformando el cuerpo en un recipiente, en el espacio natural de guerra y vacío. En La luz… los personajes se exploran de manera distinta, dejan que esas llagas permanezcan abiertas, porque ahí se encuentra la más alta poesía.


Nuevo destello de Rubio

La novela más reciente, de 2025, está atestada de los temas que Rubio ha venido trabajando a lo largo de los años. Sin embargo, el núcleo de La luz… anida en una característica distintiva: el lenguaje. El autor utiliza una prosa poética acompañada de visiones individuales, reflexivas y contextuales. A pesar de tratarse de una novela breve, lo que sostiene esta arquitectura narrativa es el trauma y la profundidad con la que se aborda. La obra se enfoca en una memoria histórico-social atravesada por el trauma psicológico y por los rezagos de los diversos y líquidos devenires amorosos.

En Fraga –publicada 10 años antes–, Rubio brinda una exacerbación distinta que sumerge al lector en la piel de Javier, personaje profundamente fragmentado. En La luz que nos abraza el autor trae una versión más sobria de su escritura, así como una manifestación más ligera y condensada de lo que viene construyendo y proponiendo a lo largo del tiempo.

La luz que nos abraza logra imponerse a Fraga, ya que dibuja y traza una línea que equilibra las temáticas y el control de la obra en sus diversos aspectos: el efecto social, el lenguaje, la visión, la estructura, la narración y el enfoque psicológico, entre otros.

En su último libro se evidencia la madurez de Rubio como autor. Consigue trabajar un lenguaje cargado, emotivo y reflexivo, controlando la particularidad de la prosa poética y fusionando ambos registros que habitan en la forma de escribir del autor. Esto lleva a la novela a convertirse en una muestra del trabajo de muchos años, así como de diversas influencias externas e internas del autor; una novela con el carácter suficiente para caminar por sí misma, aportando variedad simbólica e interpretativa en sus múltiples lecturas.

En La luz que nos abraza es posible hallar un tejido del cual pueden sustraerse hilos narrativos que convergen y pueden analizarse tanto de manera conjunta como separada. Fraga también lo ofrece, pero en menor medida.

El autor deja un aporte innovador en las diversas valoraciones que pueden hacerse sobre La luz que nos abraza. Todo nace de un hilo que aparenta ser, de manera directa, el foco central (lo social); sin embargo, en las distintas lecturas y enfoques posibles, esa concentración varía. Hay un hilvanar de esencias que esperan ser encontradas, y ahí radica lo importante, ya que cada una posee una potencia individual que se exacerba y da muestra del esfuerzo del trabajo general y detallado que Rubio ha puesto en el lenguaje y en las visiones compenetradas dentro de una misma obra. Todos los personajes del libro están atravesados por esa luz que los abraza y desde donde alumbra un autor con madurez y evolución constante, dando como resultado un trabajo de múltiple interacción, potencia e innovación.

(*) El suplemento La Crónica Universitaria es una apuesta del Diario Oficial El Peruano y la Agencia de Noticias Andina para poner en valor los textos de periodismo narrativo elaborados por estudiantes de las diferentes universidades de todo el país.

(FIN) JCA/JVV