Portada del libro que resume el devenir y la importancia del Diario Oficial El Peruano en la historia del país.
Portada del libro que resume el devenir y la importancia del Diario Oficial El Peruano en la historia del país.
Las páginas de 200 años de El Peruano 1825-2025. Preservando la memoria, narrando nuestra historia (Lima, Fondo Editorial de Editora Perú, 2026) responden interrogantes sobre ¿cómo se producía El Peruano?, ¿quiénes eran los actores implicados en su producción?, ¿qué publicaba?
“Un tema muy interesante y particular es que en la historia del diario encontramos muchas iniciativas para que cumpla con su principal misión, que es dar publicidad a los actos administrativos del Estado. Por eso, siempre se han dado muchas reformas”, explica el historiador Víctor Arrambide, a cargo de la investigación del volumen.
Momentos históricos
El Peruano es un periódico bolivariano que aparece en un contexto en el que se tenía que reafirmar la nación peruana, recuerda el investigador. Y no hubo ninguna alteración, salvo en periodos especiales, como la guerra con Chile (1879-1883), cuando ocurrió la ocupación.
El libro está dividido en 10 capítulos. En el cuarto aborda su historia durante el periodo bélico de la Guerra del Pacífico. El quinto se contextualiza durante la posguerra, cuando El Peruano vuelve a salir, y emerge la República Aristocrática.
A lo largo de sus dos siglos de vida institucional hay momentos en los que El Peruano se dejó de publicar, como en el año 1887, debido a que el Gobierno no pagó al administrador de la imprenta del Estado donde se publicaba este impreso oficial.
Directores y formatos
Entre los siglos XIX y XX, la nómina de sus directores incluye nombres importantes, como Manuel Atanasio Fuentes, José Casimiro Ulloa, José Santos Chocano, Abraham Valdelomar y Pedro Paulet.
Todos cumplían, sobre todo, funciones administrativas, pero con Paulet El Peruano pasa a ser “un instrumento de educación”. El pionero de la era espacial solicita, en 1907, el traslado de la imprenta del Estado a la Escuela de Artes y Oficios, y El Peruano se publica en un formato especial. Volverá a cambiarse el formato con Abraham Valdelomar, y sufrirá nuevo cambio en sus dimensiones con Juan Pedro Paz Soldán.
Con la llegada de Augusto B. Leguía al poder, se dan otros cambios sustantivos: El Peruano pasa a publicarse temprano; se imprime, primero, desde el antiguo manicomio de Lima, en Barrios Altos; y aumenta de modo importante el número ide ejemplares. Luego se otorga la concesión de su impresión al diario La Prensa, y se publicará en sus talleres hasta los años treinta.
Casa propia
En 1941, vuelve a reorganizarse. Durante el primer gobierno de Manuel Prado Ugarteche retorna al formato grande. “En este periodo se decide que El Peruano tenga local propio. Para ello, se hacen reformas con el fin de poder captar la mayor cantidad de avisos y se saca un préstamo ante la Caja de Depósitos y Consignaciones para construir el edificio del Jr. Quilca 556, Lima, donde actualmente funciona el Museo Gráfico El Peruano.
“Es una etapa interesante porque El Peruano logra un local propio, que a la postre sería casi el definitivo. Ahí funcionaban las máquinas de imprenta”, explica Arrambide.
Otro director visionario fue Esteban Pavletich, quien entre 1955 y 1961 buscó que El Peruano se convirtiera en un instrumento de difusión de la política del Gobierno. Hace así diversas innovaciones, entre ellas, la modernización de los talleres mediante la adquisición de una rotativa. De esta manera, publicó en 1957 una edición dominical periodística y en formato tabloide denominada “Noticias de una semana para una hora de lectura”. Es el primer suplemento totalmente gráfico en la historia de El Peruano. Pavletich contrató al famoso fotógrafo español Baldomero Pestana y se publican las primeras fotografías.
Empresa editorial
Los siguientes años, la actividad de El Peruano se incrementa. Además de las normas, publica amplios balances de los sectores, amén de los avisos.
El siguiente paso se da durante el gobierno del general Juan Velasco Alvarado, cuando se transforma en una empresa editorial pública. Luego se fusiona con otras empresas de comunicación del Estado, dando pie a la creación, en 1976, de la Empresa Peruana de Servicios Editoriales S.A., es decir, Editora Perú.
Suplementos y normas legales
Es en los años setenta que El Peruano incorpora noticias en su primera página, además de artículos oficiales. Se publican también grandes suplementos, como los correspondientes al sesquicentenario de la independencia. Este trabajo tuvo detrás a directores como Gilberto Escudero Oyarse y Roberto Rojas Valdebenito.
La siguiente década, los años ochenta, durante el segundo gobierno de Fernando Belaunde y bajo la dirección de Jesús Mimbela, se da otro cambio importante en sus páginas: se introduce el cuadernillo de las Normas legales. Además, empiezan a introducirse algunas notas culturales.
Para los años noventa, durante el gobierno de Alberto Fujimori, con Horacio Gago en la dirección, se crea el Boletín Oficial. Desaparecen La Crónica y La Tercera, diarios también de Editora Perú. Con los periodistas de ambos diarios El Peruano trabaja su cuerpo principal y se transforma en un diario noticioso. A partir del año 1992, se publicará en formato tabloide.
Bajo la dirección de Félix Paz Quiroz, desde 2014 se logró que las ediciones del Diario Oficial El Peruano fueran certificadas por el Programa Memoria del Mundo de la Unesco, además de reforzarse la convergencia con la agencia Andina. También se ha dado un impulso a los nuevos productos digitales, pensando en lectores del XXI, que siguen a El Peruano a través de smartphones, tabletas y las redes sociales.
Datos:
(FIN) JVV/JVV