• MARTES 28
  • de julio de 2026
UN SUPLEMENTO DE DIARIO OFICIAL EL PERUANO

Para Mario Vargas Llosa la poesía de Blanca Varela contiene “una parquedad glacial sobre sí misma”. Foto: Archivo Histórico del Diario Oficial El Peruano

POESÍA

Blanca Varela: el centenario de la palabra

El suplemento Variedades se suma a los homenajes a una de las voces más altas de la poesía hispanoamericana. El 5 de agosto habrá un acto en su memoria en la FIL Lima 2026.
28/07/2026 - La poesía es un impulso, explicaba Blanca Varela (1926-2009). Su poética, tan personal, ofrece varias lecturas. “Uno escribe poesía porque no puede dejar de hacerlo; es una predestinación, casi una fatalidad”, dijo desde México cuando recibió el premio Octavio Paz de Poesía y Ensayo 2001 por la coherencia e intensidad de su obra.

Su archivo en los medios de comunicaciones es exiguo. La poeta limeña, de gran curiosidad intelectual, que había explorado en los pliegues más dolorosos de la experiencia humana, era discreta; “abocada al vacío”, se definía. 

Como consecuencia –y tal como lo explicó el crítico José Miguel Oviedo– “el proceso de reconocimiento y difusión de la obra poética de Blanca Varela ha sido muy lento”.

Se escudaba en que no era buena ofreciendo entrevistas para limitar su presencia mediática, actitud similar a la de sus amigos, los poetas Jorge Eduardo Eielson y Emilio Adolfo Westphalen. 

“Blanca, pese a haber pasado por experiencias muy difíciles y haber sido tan perceptible y tan sensible al dolor y al sacrificio, ha sido siempre un ser ontológicamente alérgico a toda forma de maldad, mezquindad e incluso a esas menudas miserias que resultan de la vanidad, el egoísmo y demás sordideces de la condición humana”, escribió Mario Vargas Llosa en 2007. 

***

En 2001, ella, que disfrutaba de ser anónima, fue obligada a ponerse frente a micrófonos. Al premio en México le siguieron la publicación de Donde todo termina, abre las alas, su poesía reunida por la editorial española Galaxia Gutemberg; la imposición de la Medalla de la Orden de Artes y Letras por la Embajada de Francia; y el Gobierno la condecoró con la Orden del Sol del Perú. En 2006, logró en España el Tercer Premio Internacional Ciudad de Granada Federico García Lorca; al año siguiente, el Poder Legislativo le entregó la Medalla Gran Oficial del Congreso de la República y editó Nadie sabe mis cosas. Cerraría 2007 con el Premio de Poesía Iberoamericana Reina Sofía y la publicación de la antología Aunque cueste la noche. Por sus problemas de salud, lo recibiría en Madrid su nieta Camila de Szyszlo. Entonces la poeta ya había perdido “el don de la palabra y de la escritura”, se explicó. Víctima de una enfermedad cerebrovascular, fallecería dos años después. 


y ahora el cuerpo entero

libre de viejas sombras

se alisa para el último amor 

(“La muerte viste a la novia”) 


***

La poeta formó parte de uno de los momentos más importantes para las artes y la intelectualidad peruana: la Generación del 50. A los 16 años, ingresó a San Marcos, cuando la universidad era casi exclusiva para hombres. Su vida, “llena de dificultades y carencias, hizo que leyera, estudiara y trabajara antes de tiempo”, resumió su nieta Camila.

Blanca Varela narraba que Sebastián Salazar Bondy, su gran amigo de épocas sanmarquinas, le enseñó a leer poesía y le presentó a otros jóvenes escritores con quienes formaría parte de ese conjunto coetáneo de creación excelsa. “La lectura ha sido para mí un placer y un estilo de vida”, contaría ella décadas después. 

***

Fijemos el calendario en 1949. Ese año fue muy importante para la escritora: viajó a Europa por vez primera el mismo día que contrajo nupcias con el pintor Fernando de Szyszlo. En París radicaría por unos años y conocería, por ejemplo, a Octavio Paz, quien la alentó a que continuara escribiendo. El mexicano escribiría en el prólogo del primer poemario de su amiga peruana, Ese puerto existe (1959): “Blanca Varela es una poeta que no se complace en sus hallazgos ni se embriaga con su canto. Con el instinto del verdadero poeta, sabe callarse a tiempo”.

***

En Canto villano. Poesía reunida, 1949-1994. Edición conmemorativa (Lima, Fondo de Cultura Económica, 2026), la narradora Carmen Ollé recuerda sobre Blanca Varela que “su poesía sigue interrogándonos con la misma lucidez áspera con que fue escrita. Nada en ella ha perdido filo: ni su ironía, ni su desconfianza frente a las verdades absolutas, ni ese modo singular de unir lo material con lo abstracto”. 


“Strip tease”

quítate el sombrero

si lo tienes 

quítate el pelo 

que te abandona 

quítate la piel

las tripas los ojos 

y ponte un alma 

si la encuentras


Datos: 

- El miércoles 5 de agosto, en la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL Lima 2026), a las 8 p.m. en el auditorio Blanca Varela se desarrollará un homenaje por el centenario de la poeta con la presentación del libro Blanca Varela. Canto villano. Poesía reunida, 1949-1994. Edición conmemorativa y un concierto a cargo de la cantautora Marty Torres. 

- Descargue gratis en este enlace la edición completa del suplemento Variedades.

(FIN) JVV/JVV