• MARTES 25
  • de agosto de 2026
UN SUPLEMENTO DE DIARIO OFICIAL EL PERUANO

El autor amazónico Jheny Timeo (Moyobamba, 1986) presenta el libro "Culebra". Foto: ANDINA/ José Vadillo Vila

LETRAS

Jhemy Tineo: “la mayor ventaja del escritor peruano es la diversidad”

Escritor amazónico presenta “Culebra”, un relato que aborda el tema del embarazo adolescente.
25/08/2026 - Dos obras han ubicado a Jhemy Tineo Mulatillo (Moyobamba, 1986) en el mapa literario: Los sacrificios de la carne, libro de cuentos con el cual resultó ganador del Premio José Watanabe 2021, y Los restos de la piel, finalista del Premio Clarín de Novela 2024 (Argentina).

El autor, una de las voces interesantes de la narrativa peruana contemporánea, comenta que existen voces de la literatura amazónica de gran calidad; sin embargo, y tal como ocurre con la literatura peruana en general, falta una mayor difusión para proyectarse a nuevos mercados en el extranjero. 


Rutinas y lecturas 

Antes de escribir, Jhemy Tineo retorna al lirismo del Libro de Job y al Cantar de los cantares, a las novelas de Miguel Gutiérrez, a Óscar Colchado Lucio, a Edgardo Rivera Martínez; y trata de mantenerse al día con la producción de los autores peruanos actuales: J. J. Maldonado, Giacomo Roncagliolo y Zoila Vega Salvatierra, verbigracia. 

“Por eso digo que la mayor ventaja del escritor peruano es la diversidad. Leo a Teresa Ruiz Rosas o a Jorge Malpartida Tabuchi, de Arequipa, y me ofrecen un mundo totalmente distinto al de mis paisanos. Luego leo a escritores de Lima, y es diferente. Todos son mundos muy ricos y aprovechables”, dice.

El autor, un migrante en la capital, se dedica a la docencia. “Yo conocí al Perú en pocos metros cuadrados, aquí, en Lima”. Sucedió cerca a Alemana Comercial, en San Juan de Miraflores, un desierto que empezaron a habitarlo personas de costa, sierra y selva. Tiene también otra deuda literaria con Valle del Paraíso, en Villa María del Triunfo: “Es otro mundo, es la sierra, allá llueve, hay neblina”. Parte de esas vivencias están presentes en Los restos de la piel. 



Cuando la selva llama

Para Tineo hay un tema que es fundamental: cuando los personajes son sólidos, los regionalismos quedan en un segundo lugar y la obra de ficción se convierte en una “autopista”. 

Aunque tiene un compromiso con lo amazónico, no todos sus libros giran alrededor de ese universo, porque no busca forzar las historias para que se “ambienten en la selva”. “Son las historias las que te llaman”, recuerda. 

En la actualidad, se desvela con una historia donde los protagonistas son una mujer y un río. “Está lo amazónico, pero me he propuesto escribir qué pasa si la bondad y la maldad van juntos y viven de manera cotidiana. O sea, el contexto puede ser amazónico, pero el problema es universal”, explica.  


Hablemos de Culebra 

Es también esa universalidad la que arropa la escritura de Culebra (Lima, Fondo de Cultura Económica, 2026). En el relato de 45 páginas, con ilustraciones de David Orlando, Jhemy Tineo aborda el embarazo adolescente, una problemática que no es exclusiva de la Amazonía, recuerda: ha ocurrido, ocurre y ocurrirá a chicos de distintas épocas y condiciones sociales.

El narrador aborda el tema desde la óptica de dos adolescentes, Culebra y Llaneli, en una Moyobamba en vísperas de la fiesta de San Juan, donde, más allá del espacio como un simple escenario, está la cosmovisión amazónica y sus giros lingüísticos. La realidad va dándole forma a la literatura.

A pesar de su brevedad, Culebra es una historia potente, sin moralejas, realista y, a la vez, abre otros caminos: las supersticiones o una segunda historia sobre un asesinato involuntario. Tineo entrelaza sutilmente tiempos mientras nos involucramos en las preocupaciones de estos dos adolescentes sin porvenir. 

“Yo quería que fuera una historia que abordara una problemática social que veo todo el tiempo como profesor”, cuenta. La data señala que 35,000 jóvenes menores de 19 años salen embarazadas cada año. Más que cifras es una realidad que él vio desde el colegio: muchas compañeras quedaban embarazadas y abandonaban estudios y sueños. “Toda esa realidad se me juntó, y, entonces, empecé a escribir”.

Las páginas del libro llevan a un momento donde no hay escapatoria de esa realidad, y el autor nos ahorra tanto los finales felices como los violentos, y eso se vuelve un mérito. Echó mano a todas sus herramientas literarias y logró un “final artístico”. Lograr ese final, cuenta, es lo que más tiempo le demandó. 


Dato:

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(FIN) JVV/JVV