Suplemneto Variedades. DJ e investigador Néstor Sedano realizó una gira por Europa. Foto: Cortesía
Suplemneto Variedades. DJ e investigador Néstor Sedano realizó una gira por Europa. Foto: Cortesía
Bajo el título de la gira, “Serrano bendito”, el investigador musical y creador de La Cadencia, Néstor Sedano, recorrió distintas ciudades del Viejo Continente con una propuesta que mezcló DJ sets, conversatorios y memoria cultural.
No se trató únicamente de hacer bailar a la comunidad nacional que reside en el extranjero, sino de reforzar la peruanidad mediante el huaino, la chicha, la cumbia y otros géneros que marcan a los provincianos que viven en los distritos periféricos de Lima.
Olas y sonidos migratorios
Para Néstor Sedano, la historia de los peruanos residentes en Europa comenzó con las primeras olas migratorias internas, registradas a mediados del siglo XX, cuando miles de familias provincianas llegaron a Lima con sus costumbres, su gastronomía y, sobre todo, su música.
En 1998, se dio una ola migratoria intensa de peruanos que buscaban tener una vida nueva en Europa, y consigo se llevaron aquellas canciones que acompañaron el nacimiento de los barrios populares durante los años ochenta y noventa. “A través de la música se genera un reencuentro con ellos mismos. Es una reconstrucción de memoria que ya no ocurre dentro sino fuera del país”, dijo en conversación con Variedades.
Entre saxos y huainos
Mientras subía al avión para emprender un viaje de casi 17 horas a Europa, acompañó a Néstor su play-list con canciones de La Revelación 5:40, Flor Pucarina, el Picaflor de los Andes y algunas orquestas huancaínas. “Mi familia es huarochirana, así que cuando viajo escucho mucho saxo, cumbia, bandas y huainitos del centro”.
Su primera presentación fue en Milán, Italia. Ahí reconoció desde los primeros minutos el sentido que diferenciaba a la comunidad peruana y la aceptación de otros foráneos y de trabajadores italianos, que compartieron la pista de baile mientras sonaban huainos, cumbias y chichas.
Chamba y Chacalón
Desde que pisó suelo europeo, Néstor escuchó una frase que se repetía religiosamente en las conversaciones que sostuvo con peruanos antes y después de cada show: “El peruano es chamba”. Lo dicen con orgullo y convicción, como una forma de resaltar el esfuerzo de quienes dejaron el país para empezar de nuevo. Esa idea, sin embargo, no es ajena a la música popular peruana.
Antes de cada presentación, el creador del proyecto La Cadencia realiza una dinámica para analizar a su público y saber poner la música correcta: suele preguntar de qué región provienen. Si hay peruanos del norte, aparecen Agua Marina o Armonía 10; si son del centro, suenan Los Shapis o una tunantada; si llegan desde la Amazonía, emergen Sonido 2000 o Juaneco y su Combo.
Sin embargo, hay un nombre que atraviesa generaciones y fronteras cuando se habla de peruanidad. “Hay algo que es transversal y siempre funciona: Chacalón. Fue el momento más alto de la noche en Milán; cuando sonó, todos se emocionaron y disfrutaron juntos”, recordó.
Canciones como “Muchacho provinciano” cobran un nuevo sentido cuando quienes crecieron con ella ya no migran a Lima, sino a las grandes ciudades, como París, Londres o Milán. “En algún momento, el centro era Lima, y justamente de eso habla Chacalón. Pero ahora Lima puede convertirse en el lugar de origen y Europa pasar a ser el nuevo centro. La canción cambia completamente de sentido y se vuelve muy identitaria para quienes hoy migran a Europa”, reflexionó el investigador.
Contra los estigmas
A diferencia del Perú, donde las diferencias sociales, económicas y étnicas suelen marcar las relaciones entre las personas y su conexión con la música popular, en Europa esas barreras pierden fuerza. La peruanidad se exacerba, se extraña y se vive con mayor nostalgia.
Además de las fiestas, este tour ofreció charlas acerca de los procesos migratorios que dieron origen a la chicha y al huaino, así como sobre el racismo y la discriminación que históricamente sufrieron estos géneros musicales.
Quizá por eso el nombre de la gira resumió mejor que cualquier discurso lo que Sedano buscó transmitir: convertir una palabra usada para excluir en un motivo de orgullo; demostrar que la identidad también puede construirse lejos del lugar de origen y que, cuando suenan un huaino, una chicha o una cumbia, miles de peruanos vuelven a reencontrarse, aunque estén a más de 10,000 kilómetros, con sus familias.
Datos:
- Entre el 27 de junio y el 15 de agosto, Néstor Sedano recorrió Milán, Zúrich, Tubinga, Turín, París, Marsella, Barcelona, Madrid, Londres, Bristol y Varigotti.
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(FIN) DS/JVV