Monasterio de Santa Calatina. Fotografía perteneciente al libro "Guía de arquitectura de Arequipa", editado por la UCSP. Foto: Cortesía
Monasterio de Santa Calatina. Fotografía perteneciente al libro "Guía de arquitectura de Arequipa", editado por la UCSP. Foto: Cortesía
El díptico Guía de arquitectura de Arequipa y Guía de arquitectura de Arequipa (recorridos) (Arequipa, Fondo Editorial de la Universidad Católica San Pablo, 2025) plantea al visitante diferentes rutas por el casco histórico de la Ciudad Blanca para conocer sus espacios arquitectónicos más allá de los clásicos guiados turísticos.
La guía incluye detalles sobre los datos históricos, la descripción de los edificios y los criterios académicos. Además, ofrece una valoración sobre “las condiciones de habitar”. Se trata de más de 110 edificaciones e infraestructuras con un valor patrimonial sustancial.

Los volúmenes fueron elaborados por el Grupo de Investigación de Arquitectura, Historia y Patrimonio de la Universidad Católica San Pablo (UCSP), integrado tanto por profesionales del Departamento de Arquitectura e Ingeniería de la Construcción de la UCSP como por arquitectos de instituciones académicas en el extranjero.
“Lo que buscamos con la publicación es darle un espacio de reconocimiento a la arquitectura arequipeña. En primer lugar, entendiendo que estas edificaciones no deben considerarse como hechos aislados: la arquitectura es parte de un contexto monumental, en el cual están los valores patrimoniales que se busca preservar, que reflejan la identidad y la memoria”, explica Daniel Málaga Montoya, integrante de este grupo académico.

Adaptarse a los tiempos
Amén de los aspectos arquitectónicos tipológicos y descriptivos formales, la guía busca que el lector entienda cómo los usos de estas edificaciones se fueron adaptando a las nuevas necesidades. Muchas de ellas, en el siglo XXI, son hogares de ciudadanos.
La normativa para el cuidado de estos espacios de los centros históricos en el país busca preservar sus características propias. Además, un grupo mínimo de las edificaciones arequipeñas tienen la declaratoria de bien integrante del patrimonio cultural de la nación, lo cual les otorga una mayor de protección.
Daniel Málaga resalta que, en la actualidad, la gerencia del centro histórico de la Municipalidad Provincial de Arequipa busca incorporar otros inmuebles que se han identificado como bienes con presunción de patrimonio y un valor importante. Esto permitirá otorgarles cierto nivel de protección, opina.

Percepción ciudadana
Pero, más allá de los aspectos normativos, hay otro tema más importante: la percepción de la ciudadanía sobre su patrimonio, la cual, finalmente, reconocerá su valor y la cuidará.
Para Málaga existe un considerable nivel de identificación de la ciudadanía arequipeña para con “ciertos elementos” del patrimonio arquitectónico de su urbe que reconoce como identitarios. Sin embargo, opina que se necesita de mayores esfuerzos para que esta identificación aumente.

Huellas arquitectónicas
Si bien es indiscutible la preeminencia del sillar a la hora de hablar del centro histórico arequipeño, presente en obras civiles y sobre todo religiosas, la arquitectura de la Ciudad Blanca no se agota en este material, y se sobreponen nuevos estilos más allá del neoclasicismo.
Con la llegada de la época republicana, la ciudad sureña se reconfiguró, y el fenómeno volvió a suceder con las nuevas corrientes de arquitectura vigentes a mediados del siglo XX. Todo ello transformó el casco histórico de Arequipa.
“La ciudad está permanentemente en proceso de transformación. Eso es natural y positivo. Lo importante, en todo caso, es que, más allá de los estilos arquitectónicos, lo que se busca es conservar el entorno urbano en general”, dice.
Frente a los cíclicos movimientos sísmicos que soporta, Arequipa se supo adaptar a los procesos de reconstrucción. Como señala Málaga, su huella arquitectónica es producto de las sucesivas reconstrucciones y remodelaciones, las cuales, sin embargo, le han dado cierta homogeneidad a sus edificios.
El sillar hoy
En la actualidad, los alumnos de arquitectura en Arequipa continúan con la tradición del sillar. Se utiliza hoy, sobre todo, como revestimiento de las construcciones, ya que es un material que presenta ciertas dificultades técnicas para su uso como material de construcción.
Lo que desde el grupo de investigación se pontifica es que se use porque la propia arquitectura lo requiere, y no se busque disfrazar o imitar una realidad que no es.
Datos:
- La Guía de arquitectura de Arequipa incluye una fotografía y un plano con la ubicación del espacio en la ciudad de cada edificación o infraestructura.
- Plantea también recorridos por pueblos tradicionales con legados del periodo virreinal y de los siglos XIX y XX, como Sachaca y Huasache; Paucarpata, Sabandía y Characato; y Quequeña y Polobaya, entre otros.
- El objetivo del Grupo de Investigación de Arquitectura, Historia y Patrimonio de la UCSP es estudiar y difundir temas vinculados con la conservación del patrimonio arquitectónico en Arequipa y el país.
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(FIN) JVV/JVV