Megan McDowell considera que las pequeñas editoriales norteamericanas están más dispuestas a arriesgar por traducciones de autores latinoamericanos. Foto: ANDINA/José Vadillo Vila
Megan McDowell considera que las pequeñas editoriales norteamericanas están más dispuestas a arriesgar por traducciones de autores latinoamericanos. Foto: ANDINA/José Vadillo Vila
“Siempre he visto la traducción como un acto político”, explica McDowell, quien lleva 14 años viviendo en Chile y visitó por primera vez nuestra ciudad para participar de la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL Lima 2026).
En Estados Unidos, el 3 % de los libros que se publican son traducciones. Se trata de un mundo literario “muy cerrado a las voces de fuera”, dice. En ese contexto, su trabajo cobra mayor relevancia. “Siento que hay un prejuicio, una actitud que no se interroga mucho en la literatura. A veces, la gente me pregunta, ‘¿por qué voy a leer en traducción cuando hay tantos libros buenos escritos en inglés?’. Para mí es increíble esa actitud. Considero muy importante que la gente mire más allá de las fronteras de los Estados Unidos y que vean que sus prejuicios no tienen fundamento. Eso se hace a través de las historias”, enfatiza.
–¿Qué está buscando en la actualidad EE. UU. de los autores latinoamericanos?
–Casi nadie lo sabe. A veces, tengo que escribir informes de lectura sobre escritores en español y siempre llego a esta pregunta, “¿los lectores quieren leer eso?”. Siento que tengo una idea de qué les va a interesar. A veces la chunto y otras no. Puedo decir que sí hay mucho interés en los escritores contemporáneos de América Latina. Creo que los editores quieren descubrir nuevas voces: femeninas, LBGT… descubrir voces que no vengan de las ciudades, quizá más marginales. Quieren ser los primeros en llevarlas al inglés. Hay mucha más apertura en las editoriales grandes, pero las pequeñas editoriales son las que más se arriesgan con la traducción.
–¿Cómo impacta la literatura de terror escrita por autoras latinoamericanas en el mercado norteamericano?
–Buscar escritoras mujeres no me parece una moda. Me parece un cambio que será permanente. Hoy el terror tiene un momento muy importante. Con él se llega a los miedos nacionales, culturales y universales. Mariana Enriquez está haciendo algo muy interesante porque sus libros tienen mucho que decir sobre la historia y la mitología argentina; pero, a la vez, son universales y participan en toda la historia del terror gótico.
–¿Cuál es su mirada sobre la inteligencia artificial (IA) que dicen reemplazará a los traductores?
–La IA, en algún momento, nos puede robar el trabajo a todo el mundo. Puede escribir una novela, hacer una película… hacer todo tipo de arte. Pero la pregunta es si eso es lo que queremos. Personalmente, no quiero leer un libro escrito por una máquina. Para mí, hay algo importante en la comunicación humana. Y siento que cuando leo un texto escrito por IA, hasta ahora, falta profundidad. Y es lo mismo con una traducción: la IA busca la palabra más probable, más común. Entonces, lo que tienes al final es un aplanamiento del texto. Y si le dices a un escritor que el libro que escribió con tanto esmero y arte lo vamos a meter por la IA, no estará de acuerdo, obviamente. Los traductores de carne y hueso estamos al servicio del arte.

Para McDowell la traducción es un proceso en el que no basta con la lectura del libro para llevarlo a otro idioma, se trata de creatividad y entendimiento. Trabaja sobre la obra de autores latinoamericanos a quienes conoce personalmente para tratar de comprender sus mundos y, así, traducir mejor sus ficciones.
–¿Qué novela le ha demandado mayor esfuerzo traducir?
–Yo diría que todas las traducciones son difíciles en el sentido de que la literatura nunca es simple. Siempre hay algo, capas, profundidades. Y la traducción literal no es posible o no existe. Ahora, ¿qué libros requirieron mayor creatividad? Creo que los de Alejandro Zambra me piden concentrarme mucho en ciertas palabras. Por ejemplo, para su libro Literatura infantil, tuve que indagar lo que significa realmente la palabra “infantil” en el español chileno y mexicano. O la traducción de su libro Poeta chileno me implicó mucha creatividad. Había que traducir poesía, jugar con el lenguaje. La traducción literal sería muy fome, con infinitas notas de pie de página, sin gracia. Así que fue necesario seguir el mismo juego propuesto por el autor, pero en inglés.
–¿Algún autor peruano que le interesa traducir?
–Estoy aquí, justamente, para descubrir autores. Nunca he trabajado con un escritor peruano. Hay algunos muy buenos que ya se han traducido. Hice una muestra el año pasado de un escritor que me interesa mucho: Joseph Zárate. Todavía no encontramos una editorial, pero el proyecto existe. Quizá tenemos algo en el interior [del Perú], pero no puedo decir más.
Dato:
-Descargue gratis y lea en este enlace la edición completa del suplemento Variedades.
(FIN ) JVV/JVV
Publican libro sobre Pepe Torres ▶ El artista celebra sus 85 años con la publicación de un volumen que nos acerca a sus aportes a la música peruana https://t.co/gvGAUsjh64
— Diario El Peruano (@DiarioElPeruano) September 5, 2026
Por: ✍ @vadillovila pic.twitter.com/azNkakMJ8S