Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia
  • VIERNES 9
  • de octubre de 2026

Con vocación

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servidores públicos destacables. Julio Jacinto Quispe Medrano

El quechua como medio para salvar vidas [video]


Editor
Susana Mendoza Sheen

Periodista

Perfil. Cuenta que su propósito es interpretar y traducir el quechua; gracias a esa experiencia, el Ministerio de Cultura lo convocó, desde que empezó la pandemia, para formar parte del equipo que elabora los mensajes de prevención del covid-19 dirigidos a las familias amazónicas y quechuahablantes del Perú.

La vocación de Julio Jacinto Quispe Medrano por ser traductor e intérprete del quechua empezó cuando los comuneros de Conde Viluyo, su tierra, en Langui, Canas, Cusco, empezaron a pedirle que les explicara en quechua lo que decían los documentos que les llegaban de la capital.

“Así empecé a traducir y luego interpretar lo que se escribía en cartas, notificaciones o resoluciones que les enviaban. A veces estaba en modo quechua, otras en modo español”, rememora.

Julio había regresado de Lima con cierto sentimiento de desarraigo luego de haber vivido experiencias que marcarían su vida, como ser un niño quechuahablante a quien su hermano mayor le prohibió hablar la lengua materna por temor a que fuera discriminado como él. Se sintió un escolar estigmatizado por el color de su piel y su forma de hablar cuando estudió parte de su secundaria en un colegio limeño.

No fue hasta que regresó a Conde Viluyo cuando se dio cuenta de que el “niñito castellanito” –como le decían en la escuela pública de su pueblo por su afán de seguir los consejos del primogénito de la familia y hablar perfectamente el castellano– y el “cholo” en la capital no podían seguir partiendo su corazón. Era hijo de padres quechuahablantes que nunca habían negado sus orígenes.

“Tomé la decisión de usar el poncho, las ojotas y chacchar coca como un comunero más. Tenía 15 años, y así participé en todas las actividades”.

Traductor e intérprete

En la actualidad, forma parte de la Central de Interpretación y Traducción en Lenguas Indígenas u Originarias (CIT) del Ministerio de Cultura; y gracias a su vasta experiencia autodidacta como traductor e intérprete del quechua, así como comunicador y realizador audiovisual indígena, la institución lo convocó en julio de este año para elaborar mensajes de cuidado y prevención del covid-19. Meses antes, Julio había producido esos materiales para los pueblos amazónicos y quechuas ante las noticias de que el contagio avanzaba hacia esas comunidades.

“Mis amigos me contaban que gente conocida empezaba a morir por la enfermedad. No podía quedarme con los brazos cruzados, así que instalé en mi casa una cabina de radio, sacando dinero y tiempo que no tenía, pues estábamos en plena cuarentena. Tradujimos los mensajes del Ministerio de Salud a lenguas originarias”.

Entonces, lo llamaron del Ministerio de Cultura. Ya habían trabajado en el proyecto Qhapaq Ñan del 2012-2016, en el que logró acuerdos con más de 150 comunidades, desde Tumbes hasta Puno, para inscribir el camino inca como Patrimonio Mundial por la Unesco, lo que se consiguió.

Desde julio, el CIT ha atendido 490 traducciones y 300 locuciones en más de 30 lenguas indígenas de diferentes regiones, cuenta Quispe Medrano.

Hacer la diferencia

En estos meses, el estudiante de ingeniería automotriz que abrazó la carrera de traducción e interpretación por cuenta propia valora la decisión que tomó en aquella etapa de su vida porque si bien con su oficio puede acercar un peruano a otro, también tiene la posibilidad de salvar vidas. La barrera del idioma continúa siendo un problema, afirma, y no puede ser que en el peor momento de su vida una persona no cuente con un traductor de su lengua. “Algún día en el Perú cantaremos una canción en todas nuestras lenguas”.

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