• SÁBADO 4
  • de abril de 2026

Editorial

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Educación para el adulto mayor

La educación es la base de cualquier proyecto de desarrollo sostenido en nuestra comunidad. En momentos en que la sociedad del conocimiento divide a los países que se dedicarán a ser productores de innovaciones de aquellos que solo están destinados a consumirlas, el Estado peruano pone como su más alta prioridad la capacitación de sus habitantes. 

Cuando se trata el tema de educación, uno de los sectores sociales más olvidados es el de los adultos mayores que aún no cuentan con educación básica. La familia es la célula más importante de la sociedad y tener una persona mayor de edad con educación traerá beneficios para el hogar.

Además, nuestra Constitución Política establece que la educación tiene como finalidad el desarrollo integral de la persona humana, correspondiéndole al Estado coordinar la política educativa y formular los lineamientos generales de los planes de estudio.

Por tal motivo, el Estado peruano establece como objetivo mejorar el acceso, permanencia y culminación de la educación básica de las personas adultas mayores y continuar con su interacción en la sociedad mediante un servicio de calidad, acorde con sus características, demandas e intereses, promoviendo oportunidades de aprendizaje durante toda la vida.

Para lograr dicho propósito, el Ministerio de Educación (Minedu) creó el Modelo de Servicio Educativo para Personas Adultas Mayores (MSE-PAM), que contribuirá con la integración de esas personas a una participación activa que repercutirá en la sociedad y en los lazos intergeneracionales.

Debido a los rápidos cambios demográficos que se dan en el mundo por el desarrollo de la medicina y la disminución de la tasa de natalidad, el envejecimiento de la población es acelerado.

De acuerdo con el censo nacional del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), hay en el Perú 3 millones 497,576 personas (11.9% del total de habitantes) con más de 60 años y se proyecta que en el 2050 la cifra se duplicará hasta alcanzar entre el 22% y el 25% de la población.

Uno de los grandes desafíos del sistema educativo peruano es brindar educación básica completa a aquellos que no tuvieron la oportunidad de acceder a ella en el transcurso de su vida. Según la Encuesta Nacional de Hogares del 2018, el 22% de los adultos mayores no concluyeron la primaria; y otro 17% son analfabetos.

El MSE-PAM utiliza un enfoque inclusivo que respeta la diversidad intercultural del país, la promoción de la igualdad de género e intergeneracional en la modalidad presencial, semipresencial y a distancia. Debido a sus condiciones cognitivas de acuerdo con la edad, el modelo establece un acompañamiento socioemocional en el proceso de aprendizaje.

Si el Perú logra una mejor preparación del adulto mayor, no solo ayudará a optimizar su condición de vida personal y la de su familia, sino que también beneficiará a toda la sociedad.