• JUEVES 28
  • de mayo de 2026

Política

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Silvia Loli Espinoza. Titular de la mujer y poblaciones vulnerables

“Si las mujeres no están, la economía no avanza”

-El Gobierno ha definido tres ejes de trabajo: la lucha contra la pandemia, la reactivación económica y garantizar elecciones transparentes. ¿Cómo se inscribe la labor del Mimp entre esas prioridades?

–Como ente rector, el nuestro es un trabajo para el logro de la igualdad entre hombres y mujeres y para la reducción de la violencia contra las personas vulnerables, que son mujeres, niños, niñas, adolescentes, adultos mayores, personas con discapacidad, etcétera. En el contexto de la pandemia del coronavirus, la recuperación económica no se va a lograr si (en las estrategias correspondientes) no están presentes las mujeres. En el Perú, las mujeres tienen una gran participación en el mercado informal y, en estos meses de emergencia, han perdido muchísimo empleo. En resumen, la mujer no solo se ha visto obligada a realizar un ‘sobretrabajo’ sino que también ha perdido autonomía económica. Como dato adicional, recordemos que en el Perú hay una alta tasa de abandono, de padres que no pagan los alimentos para sus hijos. ¿Y quién tiene que hacerse cargo? Las mujeres.

–Han perdido, pero sus responsabilidades se han incrementado…

–Sí, por supuesto. Entonces, claramente hay que alinear una estrategia de salida (de la crisis) y de recuperación económica con un proceso de igualdad en materia de empoderamiento económico. Si las mujeres no están, la economía no avanza.

–Eso sin mencionar el problema del trabajo no remunerado.

–Es un conjunto de labores que no son remuneradas, pero que son profundamente valiosas para el desarrollo del país. Ahora, nosotras también aportamos económicamente y recibimos ingresos, pero usualmente los redistribuimos con las personas más vulnerables (del entorno familiar), que terminan siendo responsabilidad de las mujeres. Y eso ocurre porque la nuestra todavía no es una ‘sociedad de iguales’ que sea capaz de redistribuir el trabajo remunerado y el no remunerado más o menos a medias entre hombre y mujeres.

–Estamos ingresando de lleno en una etapa electoral. ¿Cómo analiza la participación de la mujer en política?

–Nos interesa tener un país cada día más democrático y esperaríamos que, en algún momento, no se requiera de cupos y listas para que haya igualdad. Lamentablemente, nuestra mentalidad y nuestras prácticas cotidianas son discriminatorias. Ya el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial y el Comité para la Eliminación de la Discriminación de la Mujer (de la ONU) han señalado que la discriminación es estructural.

–¿Cómo se trabaja para afrontar esa realidad?

–En el Perú tenemos una Política Nacional de Igualdad de Género que parte de esa aseveración. Aquí la discriminación es estructural. ¿Y eso qué supone? Que hay discriminación en los medios de comunicación, en la política, en la escuela, en la calle, en todos los espacios de participación e incluso en la incorporación al mercado de trabajo y en las oportunidades. Y eso tiene que cambiar, el Mimp busca que se elimine toda discriminación de género. Aquí la gente ya sabe que no debe discriminar, sabe que hay legislación, que hay sanción penal, pero no actúa con cargo a ese tipo de conocimiento. Ese es un proceso más complejo de transformación social que queremos hacerlo en breve.

Empoderamiento necesario

La titular del Mimp también refirió que su sector trabaja en una estrategia conjunta con los sectores Comercio Exterior y Turismo, Desarrollo Agrario y Riego, y Producción, para promover el empoderamiento de las mujeres y hacerlas partícipes del proceso de reactivación económica en el país. Agregó que estas acciones permitirán fortalecer el papel de la mujer en la sociedad y reducir la brecha del comercio informal en el país, del cual depende un gran número de ellas a escala nacional.