• VIERNES 27
  • de marzo de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA
Recreación tomó cerca de dos años

Dama del antiguo Perú

Develan rostro de mujer que vivió en nuestro país hace 3,700 años.

“Tiene mucho parecido a una mujer de hoy en día”, destacó a Efe la arqueóloga Dayanna Carbonel, directora del proyecto de investigación de la zona arqueológica monumental El Paraíso, un complejo que contiene los primeros templos de Lima, de 4,000 años de antigüedad, donde en el 2016 fue descubierta la “Dama de El Paraíso”.

De cara alargada, pómulos sobresalidos, ojos pequeños, nariz prominente y boca estrecha, el busto que recrea el aspecto que hace casi cuatro milenios tuvo la mujer está expuesto en el Museo de Minerales Andrés Del Castillo, de Lima, que financió la reconstrucción.

Si bien ya se habían hecho antes otras recreaciones del aspecto físico que tuvieron importantes mujeres del Antiguo Perú como la Dama de Cao y la sacerdotisa de Chornancap, ninguna de las dos es tan antigua como la “Dama de El Paraíso”, que vivió en el territorio de la actual capital de Perú más de 2,000 años antes que las otras dos.

“Últimamente estamos descubriendo cada vez que las mujeres tenían un papel importante, asociado probablemente a actos rituales”, apuntó Carbonel.

Tras haber emergido de los vestigios de El Paraíso, los descubridores de esta dama la han bautizado como Eva Lucía, no solo en honor a la pareja de Adán en el jardín del Edén, sino también por la australopiteca Lucy, la primera homínida de la que se tiene constancia que caminó erguida.

Relevante hallazgo

La “Dama de El Paraíso” no solo se encontraba enterrada dentro de uno de los edificios cercanos al templo principal de El Paraíso, una pirámide trunca rodeada de cerros costeros cercanos a la ribera izquierda de la desembocadura del río Chillón, sino que también estaba acompañada de un valioso ajuar funerario.

En su tumba donde fue enterrada en posición fetal sobre un tapete de junco y acompañada de elementos valiosos para la sociedad que habitó, como una valva de conchas de abanico, piedras como el cuarzo y un mate que contenía cal.

“La relevancia de este hallazgo es que hablamos de una mujer que posiblemente tuvo una conexión simbólica importante en los ritos que se practicaban dentro de los edificios de El Paraíso”, afirmó Carbonel.

“No hemos podido determinar la causa de su muerte. Sigue siendo un misterio, pero los restos nos han podido contar un poco más sobre su vida”, añadió.

Gracias a una patología ósea en el húmero de su antebrazo se pudo determinar que la “Dama de El Paraíso” era una tejedora, y a través de sus dientes se supo que su dieta se basaba en yuca (mandioca), calabaza, maíz y frijoles (habichuelas).

Para ello fue fundamental las partículas extraídas de la única carie que tenía en su dentadura, que llamó la atención por el enorme desgaste de sus muelas, probablemente causado por masticar alimentos crudos o duros como mariscos con restos de arena.

“También muestra signos de anemia, que es posible que se haya debido a una alimentación poco balanceada durante la infancia”, añadió Carbonel.

Ciencia y arte

La recreación, que tomó cerca de dos años, fue fruto de una sinergia de ciencia y arte, con un análisis antropométrico del cráneo que permitió determinar la anchura de la nariz y del maxilar inferior y superior, entre otras medidas de esta mujer, que medía 1.50 metros y tenía entre 20 y 25 años en el momento de su muerte.

Con ello se hizo una recreación exacta del cráneo al que después el artista plástico Teo Ugarte ayudó a Carbonel para recrear los músculos y los tejidos con arcilla y yeso hasta darle el aspecto final con fibra de vidrio. “La intención fue no exagerar en las facciones porque queríamos lograr el mayor parecido. Hay cierto margen de error porque nunca sabremos con exactitud el grosor de los labios, la longitud de la nariz o la forma de los orejas, pero nos hemos aproximado a ello”, apuntó Carbonel.