• MIÉRCOLES 11
  • de marzo de 2026

Derecho

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BALANCE LABORAL DEL 2020

La pandemia generó nuevos modelos de emprendimiento

Este año el personal tuvo que adaptarse a nuevas formas de trabajo, se utilizaron tecnologías y aumentaron los deberes en la gestión de seguridad y salud en el trabajo, detalla experto.


Editor
Paul Neil Herrera Guerra

Periodista

pherrera@editoraperu.com.pe


Esto se tradujo en la implementación de nuevos modelos de negocio; la adaptación de los trabajadores a estos emprendimientos; el uso de tecnologías para el trabajo remoto; el reforzamiento y aumento de obligaciones en la gestión de seguridad y salud en el trabajo; y en los esfuerzos de los empleadores para mantener los empleos, sostuvo el laboralista Carlos Cadillo Ángeles al efectuar un balance en materia laboral de este año que termina.

Lineamientos

A su criterio, las empresas tuvieron que cambiar sus modelos de negocio y crear otros nuevos para resistir las restricciones generadas por la pandemia y adaptarse al cambio de las demandas de los consumidores. Esto, a la vez, trajo la necesidad de que los trabajadores tengan que adecuarse o adaptarse a estos nuevos giros de negocio, lo cual fue posible con la colaboración del propio personal.

También consideró que la pandemia y las medidas sanitarias para contrarrestarla obligaron a las empresas a utilizar las tecnologías que facilitaron el trabajo remoto, incluso la celebración o renovación de contratos, entrega de boletas de pago y concretar pagos. “Lo que antes se veía como una proyección a futuro, hoy constituye una necesidad inmediata”, dijo.

A la par, sostuvo que se reforzó la gestión de seguridad y salud en el trabajo y se agregaron nuevas obligaciones a esta gestión respecto a riesgos biológicos y a la salud mental en el ámbito laboral.

Por ello, si antes una empresa requería de licencia de funcionamiento, entre otros documentos para iniciar sus actividades, ahora además deberá contar con un plan anticovid como requisito indispensable que resalta la seguridad y salud en el trabajo como un tema prioritario para todo negocio, explicó.

“Esto no es simple, significa todo un esfuerzo e inversión de los empleadores para contar con estas nuevas medidas, distintas a las que se tenían en materia de seguridad y salud en el trabajo”, anotó.

Dijo que a esto se suma, por el contexto, la importancia que se le debe dar a los temas de salud mental en las relaciones laborales.

Además, resaltó los esfuerzos de los empleadores para continuar manteniendo los puestos de trabajo y los ingresos del personal, apostando por la mejora de la economía.

Así como hay empresas que han tenido que cerrar o reducir la capacidad del negocio u optar por la suspensión perfecta de labores, también hay empleadores que, tras adaptar su modelo de negocio, continúan sus actividades y pagan a los trabajadores aplicando buenas prácticas laborales, detalló.

Ante este escenario, Cadillo consideró que para el 2021 el uso de la tecnología de las empresas y el trabajo remoto continuarán en la medida en que esto genera un abaratamiento en los costos de mantenimiento de las oficinas y permite agilizar los modelos de negocio y las relaciones laborales, aunque no descarta la posibilidad de que algunos empleadores opten por un trabajo híbrido, mixto o semipresencial.

Anotó que la continuación del uso de la tecnología generará en el nuevo año mayor inversión de las empresas en plataformas de documentos, contratos e inscripción de datos de los trabajadores para una mejor gestión que permita mantener todo en formato digital. Y como a la fecha el futuro de la pandemia es incierto, resulta necesario que las empresas con vista al 2021 preparen planes de contingencia, indicó el experto y consejero del área laboral de Miranda & Amado Abogados.

Plan de contingencia

A juicio de Cadillo, lo aconsejable con vista al 2021 es que las empresas diseñen planes de contingencia para afrontar posibles escenarios críticos de la pandemia. Así, consideró que estos documentos deben contener las pautas laborales y empresariales a aplicar en caso se vuelvan a cerrar actividades económicas y a los trabajadores no se les puedan asignar labores. Tales lineamientos podrían ser modificaciones a las condiciones de trabajo, asignación de otras funciones, acuerdos de vacaciones o de reducción del salario, refirió.

De igual manera, consideró que en estos planes se deben especificar las labores que corresponden efectuar al personal que desarrolle trabajo semipresencial, tanto en sus domicilios como en la oficina. Además, advirtió la conveniencia de que las empresas cuenten con una estrategia comunicacional con su personal, pues para cualquier cambio se requerirá de la disposición, ayuda y colaboración de los trabajadores. Asimismo, aconsejó tener una estrategia comunicacional con terceros, que pueden ser clientes o autoridades. Todo ello sin dejar de lado las medidas de seguridad y salud en el trabajo –que constituye una materia sensible– y los planes de prevención de conflictos laborales.