• DOMINGO 26
  • de abril de 2026

Convivir

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Redes sociales y los niños

Su uso se ha intensificado en tiempos del aislamiento social, lo que genera gradosde dependencia que no son saludables.

Para Mary Castro, psicóloga de la clínica Ricardo Palma, estas aplicaciones resultan muy atractivas para los más jóvenes porque muestran información actualizada, tienen diseños y colores llamativos; además permiten socializar, crear lazos con personas de distintos lugares y expresar ideas y sentimientos.

“Este tipo de redes son fascinantes para los niños y adolescentes de entre 10 y 18 años porque sus intereses cambian muy rápido”, explica, luego manifiesta que lo más recomendable es que no pasen más de dos horas al día conectados a los dispositivos electrónicos.

Sin embargo, el uso intensivo de las redes por los menores genera un grado de dependencia nada saludables, atento a lo siguiente:

Señales de alerta

• Ansiedad. Cuando el menor no tiene un teléfono o una laptop cerca siente angustia, intranquilidad, impaciencia porque necesita entrar a las redes para revisar contenido.

• Irritación. El niño se molesta o muestra ira exagerada cuando se le pide que deje de usar el dispositivo o lo pierde de vista.

• Alteración del sueño. Ocurre cuando el pequeño pasa muchas en la noche revisando las redes sociales de sus amigos y personajes públicos y ya no duerme las horas necesarias.

• Aislamiento. Se retrae del entorno familiar y social y muestra poco interés en compartir con otras personas.

• Deja de cumplir con sus responsabilidades en casa y con la familia durante el día.

• Pasa demasiado tiempo frente a una pantalla y comienza a obviar otras áreas de su vida.

El apego a las redes sociales es una conducta adictiva particularmente compleja, porque abstenerse de su total uso resulta difícil, ya que hay dispositivos con conexión a internet; incluso hasta gratuito. Al respecto, la psicóloga brinda las siguientes recomendaciones:

A los padres:

• Es necesario tener comunicación con los hijos, no se necesitan muchas horas, solo tener momentos específicos, pero productivos.

• Prestar atención a los intereses de los adolescentes. Ahora muchos contenidos los hallamos en redes sociales y la mayor parte de los padres tienen una o dos redes sociales, así que fácilmente podemos obtener información.

• Siempre hay momentos en familia, así sean pequeños. Es primordial observar a los adolescentes.

• Es importante que los padres se comuniquen y se pongan de acuerdo en la forma de educar a sus hijos

• Establecer un tiempo límite de uso del equipo tecnológico.

A los menores

• Distribuir el tiempo entre diferentes actividades de interés en las que use tecnología y otras en las que no sea necesario.

• Reconocer que se puede pasar tiempo en redes sociales o plataformas de juego, pero también existe el tiempo en que nos podemos comunicar con amistades o familiares.

• Identificar a una persona adulta responsable y de confianza a quien consultar (de preferencia los padres) para despejar las dudas sobre el uso adecuado de las plataformas digitales.

Para tratar la adicción a las redes sociales, primero hay que analizar la situación. Tanto la familia como el paciente deben admitir que existe un problema, que genera trastornos emocionales y conductuales. La terapia puede ser manejada por un psicólogo y complementada con un psiquiatra, quien puede prescribir medicinas de considerarlo imprescindible.