• SÁBADO 4
  • de abril de 2026

Política

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entrevista al Candidato presidencial del partido PERÚ LIBRE

Pedro Castillo Terrones: "Haremos la segunda reforma agraria"

El líder de Perú Libre señaló que en un eventual gobierno suyo destinará no menos del 10% del PBI al sector Salud. Afirmó que la educación no debe ser un “privilegio”. Plantea otorgar créditos a las mypes y generar mayores oportunidades para los jóvenes.


Editor
Víctor Véliz

Periodista

vveliz@editoraperu.com.pe


–Estamos ad portas de cumplir un año de lucha contra la pandemia, que nos ha golpeado muchísimo. ¿Cómo afrontaría usted esta crisis? ¿Qué acciones concretas plantea en materia de salud?

–Lo primero que haría es no vacunarme a espaldas del país y no sacar provecho de una emergencia; mientras el pueblo se asfixia, no haría eso jamás. Esto, creo, no solo debería ser criticado, sino también condenado como traición a la patria. Igual, lo que ha hecho el señor Martín Vizcarra, es necesario un sinceramiento del actual Gobierno y su entorno morado. Esta pandemia ha desnudado de cuerpo entero la precariedad del Estado hacia su pueblo, hacia la gente desposeída, estamos viendo cómo la gente llora cuando en plena pandemia hace un esfuerzo y clama ayuda para ser atendida y hay discriminación. Lo que se tiene que hacer es una modificatoria presupuestal para comprar oxígeno, ampliar ambientes, adquirir más camas UCI. Hay profesionales de la salud que no han sido convocados y deben ser llamados. También hay que pedir ayuda internacional para proteger el bien sagrado que es el derecho a la salud.

– ¿Usted apunta, entonces, a que el país cuente con un sistema gratuito y universal de salud?

–La actual Constitución contempla que la salud se convierta no en un derecho, sino en un servicio; se está lucrando demasiado, no se está dando la prioridad y no vemos una atención seria del Estado. Siguen con sus sueldos dorados, mientras la gente clama que se le atienda. Los peruanos somos empeñosos, podemos sacar el país adelante, pero siempre y cuando se nos trate por igual; la gente no clama por un bono, sino por una oportunidad, aunque sea darle un préstamo. De qué sirve que le des un bono si al final te llega un recibo de 500 soles. Nosotros planteamos que no debe ser menos del 10% del producto bruto interno para la salud; planteamos llamar a los colegios profesionales que conocen y están al lado de la población. La salud tiene que ir de la mano con la educación y la agricultura.

–¿Cuáles son sus propuestas para mejorar la educación? ¿Qué piensa hacer en su condición de maestro?

–Igual, en la Constitución del pueblo, como la llamamos nosotros, que la vamos a gestar a través de una Asamblea Constituyente, la educación también debe dejar de ser un privilegio para los que tienen dinero, y debe contar con un presupuesto real, no menor del 10%. Soy docente en una escuela rural, el año pasado enseñaba a 20 niños de quinto y sexto grado y no disponían de los aparatos tecnológicos para recibir sus clases. La educación también debe ser un derecho constitucional, como la salud. Más del 70% de la población nacional no tiene cobertura, no hay servicio de internet; entonces, vamos a garantizar un verdadero presupuesto para hacer una cruzada por la educación, llamar a las autoridades comprometidas con el sector. Lo otro es hacer una revolución educativa; hemos pasado de modelo tras modelo, reforma tras reforma, y no ha cambiado la educación. Queremos eslabonar la educación básica regular con la universidad para que los jóvenes tengan mejores oportunidades.

–¿La Sunedu tendría el apoyo en un eventual gobierno suyo?

–En la educación no se puede mirar cada ley suelta. Creo que la Sunedu sería la primera en ser llamada y que diga: tengo estas dificultades, y si hay que darle mayores facultades, eso no lo va a dar Pedro Castillo o Perú Libre. También hay que llamar a los profesionales comprometidos con este sector. Nosotros no vamos a llegar y decir solo con fulano estoy de acuerdo. La educación es una tarea compartida; hay sectores comprometidos y hay que llamarlos.

–Otro problema es el desempleo, ¿qué propuestas tiene para generar los puestos de trabajo que tanto necesita la población?

–Es un problema grave. Generar empleo no solo significa dar una oportunidad momentánea. Nosotros planteamos llamar a estas empresas transnacionales que saquean al país y decirles que el gran porcentaje que se llevan de la riqueza vamos a invertirla, y con esto priorizar en el sector agricultura, por ejemplo, las cuencas hidrográficas, construir las escuelas que se están cayendo, construir las vías carrozables. Hay que potenciar y priorizar para que las pequeñas y micro empresas tengan la garantía en su gobierno, para que generen empleo.

–Usted impulsa una nueva Constitución para que el Estado tenga más participación. Muchos consideran que es una idea trasnochada.

–Nosotros hemos sentido en carne propia y hemos enarbolado luchas en el magisterio y con las rondas campesinas, cuidando los derechos del pueblo. En nuestro gobierno vamos a terminar con los conflictos sociales porque el 60% de la Asamblea Constituyente va a ser integrada por la gente del pueblo, para que las exigencias y necesidades sean trasladadas a la Asamblea Constituyente. No puede ser que los trabajadores tengan que tomar primero las calles para que sean atendidos por el Estado porque cuando la sangre del pueblo se derrama, recién te llaman, pero no para darte una solución, sino para instalar una mesa de diálogo, para mecer al pueblo, para decir: vamos a ver si hay recursos o no. Queremos una nueva Constitución Política porque la actual, la Constitución fujimorista, no ha sido elaborada en consenso, sino fue impuesta.

–La relación Ejecutivo-Legislativo ha sido complicada en los últimos años. ¿Cómo sobrellevaría la relación con el Parlamento para sacar adelante sus propuestas?

–Primero, hay que convocar al pueblo para que sepa elegir a un Congreso que tenga sintonía con el Ejecutivo. Si no fuera así, bajo las facultades que le asisten al Gobierno, pedirle al Congreso que actúe del lado del pueblo y, en todo caso, hacer uso de las atribuciones que le confiere el pueblo peruano.

–Para usted, ¿lo ocurrido en noviembre del 2020 fue un golpe de Estado o no?

–Para nada, lo que ahí hubo fue una riña entre la derecha contra la derecha, siempre se ha dado; cuando hay dificultades, no se reparten bien la torta, hay estos problemas, pero ¿ha mejorado la situación? El pueblo se da cuenta de que resulta siendo lo mismo.

–El tema de la agricultura es uno de los pilares de su gobierno, ¿qué acciones plantea?

–Soy agricultor. Los hermanos agricultores hacemos el esfuerzo para parar la olla, más aún en plena pandemia. Creo que la agricultura debe tener también un presupuesto no menor del 10%, con el fin de asfaltar sus carreteras y puedan sacar sus productos, para que vayan directamente a los mercados, que sea el mismo productor el que llegue con su producto, no se puede traficar con el esfuerzo de los agricultores. Haremos una segunda reforma agraria para colocar a la agricultura en el lugar que le corresponde. Tiene que haber un Estado que garantice préstamos y facilidades a los agricultores. No puede ser que el Gobierno geste programas que lucran con la alimentación del pueblo y le envían un embolsado al niño que está en la escuela, en vez de comer su propio producto. Cómo es posible que en el Perú haya más de 900 mil internos y el Estado les garantice desayuno, almuerzo y cena, mientras nuestros niños no tienen una alimentación real.

Tarifario único

El plan de gobierno de Perú Libre contempla establecer un tarifario único para las clínicas privadas. Consultado el candidato Pedro Castillo respecto a cómo aplicaría esta medida teniendo en cuenta que existe un mercado caracterizado por la oferta y la demanda, respondió que “precisamente, por haber aplicado un modelo económico de libre mercado tenemos los resultados que ha mostrado la pandemia”. “¿Cuánto costaron las medicinas durante la pandemia? ¿Cuánto cuesta un balón de oxígeno que hoy tampoco existe y nuestros pacientes se mueren? El Gobierno no dice nada frente a esta cruda realidad”, afirmó.

Castillo dijo estar de acuerdo en que se permita operar a la empresa privada, pero subrayó que ello no debe significar que se “abuse” del pueblo. “No debemos esperar que sea el paciente el que venga al centro médico, el Estado debe acercarse al paciente”, añadió.