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  • de abril de 2026

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La arquitectura del primer imperio: Urbanismo Wari

Estudio de arqueólogo Nils Sulca sugiere que la cultura prehispánica ayacuchana planificaba sus ciudades de una forma singular gracias a la comparación de las urbes de Pikillacta y Wiracochapampa.


Editor
Ernesto Carlín Gereda

Editor de Cultura

ecarlin@editoraperu.com.pe


La cultura Wari, considerada por varios estudiosos como el primer imperio del Antiguo Perú, tenía personas que ideaban y creaban las ciudades en los territorios donde se expandía. A esa conclusión llegó el arqueólogo Nils Sulca al comparar las urbes de Wiracochapampa en La Libertad y Pikillacta en Cusco.

De acuerdo con el especialista, el trazado de las calles y la disposición de los edificios pareciera que los hubiera hecho, en ambos casos, un arquitecto o un grupo de arquitectos con la misma idea. Explicó al Diario Oficial El Peruano que la información sobre cómo urbanizar una nueva ciudad se habría transmitido mediante tejidos o maquetas.

“Gracias al análisis de homologación espacial desarrollado en Wiracochapampa y Pikillacta, se ha comprobado que el trazo del diseño general, en esencia, es el mismo en ambos casos, por lo que es probable que los arquitectos wari utilizaran algún tipo de representación arquitectónica del espacio, posiblemente una maqueta, una representación textil o un quipu para reproducirlo en el terreno previsto”, indicó Sulca.

“El proceso expansivo del estado imperial wari produjo un conjunto de cambios en la planificación y construcción de asentamientos en diferentes espacios geográficos como parte de su estrategia de dominio y sometimiento para el acceso de un conjunto de recursos”, añadió.

Ordenando el mundo

“Las ciudades wari seguían un patrón ortogonal [de cuadrícula] que no se usó antes ni después de ellos en la época prehispánica”, relató Sulca. De acuerdo con este arqueólogo ayacuchano, los wari dejaron los cimientos para que después se desarrollara la cultura inca. Por ejemplo, todos sus caminos llevaban a la capital, en Ayacucho.

Otro dato es que el uso de mitimaes –es decir, el desplazamiento de personas leales a las fronteras recién conquistadas– se hizo tanto en los tiempos del Tahuantinsuyo como en los del imperio nacido en Ayacucho.

Siguiendo con la descripción del urbanismo wari, explicó que tenían una plaza en forma de letra D que cumplía roles ceremoniales como las plazas circulares hundidas de Caral. En el centro de esta se hallaba un pilar.

En esa línea, también cuenta que tanto Pikillacta como Wiracochapampa están relacionadas con el culto al agua y están cerca de lagunas. Para el arqueólogo, no se llegaron a terminar ninguna de las dos ciudades por la decadencia de la cultura Wari. Sin embargo, añadió que en la selva norte del Perú ha encontrado un lugar en el que aparentemente hay otra ciudad que sigue el mismo patrón de las otras dos.

Una curiosidad que da Sulca es que no obstante ser muy similares, en Pikillacta y Wiracochapampa no todo es igual. Ha detectado pequeñas diferencias en su edificación. Por ejemplo, en la primera las esquinas son rectas, mientras que en la segunda son redondeadas.

Rastros

“Eso se debe a que para la construcción se usaba mano de obra local, mientras que los que daban las órdenes eran waris. Es así que algunos elementos locales se introdujeron en estas ciudades”.

El análisis arquitectónico espacial de Pikillacta y Wiracochapampa demuestra que la arquitectura del diseño tuvo como finalidad establecer una diferenciación social marcada, según hace notar Sulca.

El estudioso indicó que es poco lo que se conoce de la cultura Wari en comparación con su importancia. Mencionó que en varias partes del Perú se pueden hallar ocupaciones de esta civilización como, por ejemplo, en Cerro Baúl en Moquegua.

Nils Sulca llamó la atención de que la ciudad Wari, ubicada a un paso de Huamanga, ha sido muy poco estudiada. Indicó, por ejemplo, que no se ha analizado la relación que tienen los waris con la cultura Huarpa, perteneciente al Intermedio Temprano (200-500 después de Cristo). Incluso recordó excavaciones en la capital wari, donde se encontró restos de esta otra civilización. Se halló que las edificaciones huarpa, donde se identificaban el trazado de calles, habían sido tapiadas con tierra rojiza para construir sobre ellas.

Cifra

9 días de caminata a marcha forzada separan ciudades estudiadas.