Opinión

Presidente de Fedegama.
A pesar que la pandemia nos ha atacado con dureza, eso no ha mermado nuestra fuerza ni voluntad. Es cierto que esta enfermedad nos puso contra las cuerdas, inclusive atacó a quien escribe este artículo, pero gracias a Dios pudimos superarla con éxito y estamos aquí como todos los días luchando para que los trabajadores puedan alimentar a sus familias.
Antes que se presentara esta enfermedad veníamos trabajando en las prevenciones contra los desastres o posibles incendios en el centro comercial de Gamarra, para que continúe la reactivación económica y sobre todo en el emporio comercial más grande de Sudamérica. También en su modernización a fin de dar más facilidades a nuestros miles de clientes que vienen de todo el país, atraídos por los precios que ofrecemos y productos de calidad.
Los empresarios miembros de la Federación de Empresarios de Gamarra tenían pensado solicitar a la Gerencia de Fiscalización de Riesgos de Desastres de la Municipalidad de La Victoria, un tiempo para acondicionar este sistema contra esa clase de riesgos, pero la pandemia los detuvo un tiempo, sin desistir de este proyecto importante para la seguridad del comprador.
Los empresarios pensaban solicitar una prórroga al burgomaestre Luis Gutiérrez Salvatierra, porque era difícil cumplir con la exigencia dado el alto costo, peor ahora cuando tenemos algunas galerías y locales comerciales semivacíos.
Además, en las fiestas de Navidad y Año Nuevo y la campaña escolar no se cumplieron los objetivos empresariales con efectividad. Ello ahondó la crisis económica y de empleos porque esas campañas comerciales –que los empresarios del rubro esperan con ansiedad para mejorar sus ingresos– no se cumplieron.
Los dirigentes del emporio comercial desean dar seguridad a todos los visitantes, más aún en esta segunda ola, siguiendo los protocolos sanitarios exigidos para mejorar las ventas y reactivar nuestra economía.
Demostrando su responsabilidad, la mayoría de los empresarios del gremio están preocupados porque tienen que cumplir sus compromisos, es decir, pago de impuestos municipales, de hipotecas, además de la construcción del moderno bulevar, que se hará muy pronto.
El centro comercial de Gamarra generaba miles de empleos y apoyaba de esta manera a igual número de hogares, antes de que se presentara la pandemia, que obligó a algunos a cerrar los centros de trabajo de mucha gente, al no haber ventas.
Pero seguimos ahí todos los días con la frente en alto, trabajando por nuestro país para contribuir con la reactivación económica y que miles de familias tengan poder adquisitivo, para sobrevivir con dignidad y alimentar a sus hijos. Dios nos siga apoyando en nuestros objetivos.
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