Cultural
Ernesto Carlín Gereda
ecarlin@editoraperu.com.pe
El Morro Solar, uno de los lugares más imponentes de la costa peruana, podría perder parte de su riqueza cultural si no se actúa con rapidez, explican especialistas en historia y paleontología. Desde la semana pasada, un área de él ha sido invadida.
En este lugar, declarado santuario por ser uno de los sitios donde se libró la batalla de San Juan en la Guerra del Pacífico, se encuentran desde fósiles de la época de los dinosaurios hasta recientes muestras de respeto a los fallecidos allí, pasando por restos arqueológicos prehispánicos.
De fósiles y sacrificio
El paleontólogo Iván Meza cuenta al Diario Oficial El Peruano que de expandirse y consolidarse esta ocupación ilegal “se pone en peligro el mejor museo geológico de Lima”.
De acuerdo con su explicación, esta formación proviene de la era mesozoica, del período del cretácico inferior o temprano. Indica que apreciar el lugar ya es un espectáculo. Lo que lo hace más interesante, en opinión de Meza, es que sea desde la carretera o caminando se tiene una vista de distintas etapas geológicas.
Cuenta que este lugar es uno de los favoritos de los universitarios y profesionales con vocación por la paleontología y geología. “Aquí pueden hacer trabajo de campo, aprender y enseñar”, mencionó. Precisó que en Lima y el Callao solo hay dos zonas del cretácico temprano casi intactas. Estas son el Morro Solar y la isla San Lorenzo. Cuenta que había otros lugares en Surco y Puente Piedra, pero ya están urbanizados.
Sangre por la patria
Una explicación similar nos da Enrique Flores. Él, historiador con tesis de licenciatura y maestría sobre la resistencia en Lima en la Guerra del Pacífico, contó que ese lugar aún guarda varios objetos del conflicto bélico. Algunos de ellos están a la vista, otros no.
No obstante, rescató que es un sitio considerado santuario por la vida de tantas personas que perecieron combatiendo. Reveló que una importante parte del ejército peruano que allí luchó estaba conformada por veteranos de las campañas del sur. Soldados que ya habían peleado en Tarapacá, Arica y otros lugares ofrendaron sus últimos suspiros en ese lugar.
A ellos se sumaron varios voluntarios llegados de todas partes del Perú.
Flores señala que las líneas de defensa que se habían dispuesto ya se han urbanizado y quedan pequeños reductos. No obstante, el Morro Solar es el único que permanece intacto y que se deje allí la invasión trastocaría el paisaje histórico.
130 milllones de años atrás el morro solar era parte del lecho marino.