• SÁBADO 4
  • de abril de 2026

Opinión

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La quina, nuestro árbol emblema

Salvó de la muerte a millones de personas en los últimos cuatro siglos en Europa y América. No debe caer en el olvido en plena conmemoración del Bicentenario de la Independencia.


Editor
Ingeniera Roxana Orrego Mesía

Directora ejecutiva de Agro Rural


Partiendo de estas referencias sociales y de la situación económica por la crisis sanitaria mundial que afecta la agricultura familiar, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, por medio de Agro Rural, lanza la campaña ‘La quina del Bicentenario. Revaloremos nuestro árbol emblema’ para recuperar y proteger las especies de quina por su alto valor económico, ambiental y productivo.

Sin embargo, a pesar de su importancia como símbolo patrio desde 1825, el 95% del hábitat natural de la quina (bosques de montaña o nublados) ha desaparecido de manera gradual en los últimos 200 años, debido, entre otros factores, a la agricultura migratoria y, en el contexto del covid-19, al incremento de la tala con fines comerciales-medicinales.

Para corregir este escenario, Agro Rural ya ha instalado 7,000 plantones y sembrado más de 100,000 plántulas de esta especie en el 2020 y contempla en el período 2021-2022 sembrar 145 hectáreas de quina, en cumplimiento del Plan Acción forestal para la producción y repoblamiento del árbol de la quina (2020 al 2022), con una inversión total de más de 3.7 millones de soles.

Esta campaña implementada en Lima y otras diez regiones se enmarca en el Plan Nacional de Plantaciones Forestales, cuya meta es producir cerca de 500,000 plantones forestales, entre quina (Cinchona spp.) y aliso (Alnus sp.) y cuenta, además de otros aliados estratégicos, con la participación del Ejército del Perú.

Otro aspecto no menos importante es la arista social y económica, pues el Poder Ejecutivo, además de promover el repoblamiento de las especies nativas, contribuye con la agricultura familiar. Es un árbol que mejora las condiciones de vida de las poblaciones rurales.

De este modo, el Estado promueve un nuevo modelo basado en la asociatividad de pequeños parcelarios, que constituyen un modo de producción ancestral para reducir la deforestación y las brechas económicas y sociales en el sector rural donde pervive nuestra cultura milenaria.

El árbol de la quina salvó de la muerte a millones de personas en los últimos cuatro siglos en Europa y América. El árbol oficial del Perú no debe caer en el olvido en plena conmemoración del Bicentenario de la Independencia. Es la revalorización de las zonas rurales y nuestra identidad nacional.

Por ello, Agro Rural impulsa multisectorialmente el repoblamiento de la quina de la mano con el Plan Nacional de Plantaciones Forestales, pone en valor la capacidad humana y recoge anteriores experiencias del Estado en el sector agrario. El camino a la reactivación económica es el desarrollo productivo de la agricultura familiar.

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