• MIÉRCOLES 10
  • de junio de 2026

Opinión

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Ramón Avilés, el bolerista de América

“Me gusta como canta Ramón. Tiene estilo propio”, me dijo un día Alicia Maguiña.


Editor
Sergio Salas Dueñas

Abogado, músico criollo


Por más que los espectáculos eran de música criolla, el público siempre en una parte de su presentación le solicitaba coreando: “Yolanda, Yolanda”. Hay un vals que se llama ‘Yolanda’ (lo grabaron Los Embajadores Criollos), pero lo que el público le pedía era el bolero ‘Dónde estás, Yolanda’. Ahí conocí a Ramón Avilés, el bolerista de América.

Con los años, pude compartir con él infinidad de reuniones en casa de su padre y, por supuesto, siempre coincidía tras bambalinas en los conciertos que daban. Un hombre de profunda sensibilidad para el arte y franco en sus opiniones, y en la forma de hacer su música. Según lo que me ha contado, en sus inicios también cantaba música criolla, y es que siendo Avilés, era imposible que no gustara de nuestra música criolla. En alguna oportunidad, mi amigo Guillermo Rosemberg me enseñó un documento que guardaba en sus archivos. Era la planilla de Radio El Sol de los años 50. En ella aparecían, entre otros, el Conjunto Fiesta Criolla, Chabuca Granda y el nombre de Rebeca Isusqui (madre de Ramón). Yo vi ese documento, que lamentablemente hoy en día se encuentra extraviado. Sin embargo, dedujimos que la señora Rebeca también cantaba y que incluso debe haber sido muy buena, ya que se encontraba en la nómina de dicha radio.

Con los genes musicales en las venas, Ramón labró su propio camino. Lo he escuchado agradecer a Manolo Ávalos, excelente pianista y referente en las grabaciones de los discos en Sono Radio. Ramón despegó. Siempre he pensado que cuando un personaje es muy famoso tiende a hacer sombra a la descendencia que quiere seguir la misma profesión. Depende de ellos tener la inteligencia para que, a pesar de llevar el mismo apellido, puedan destacar y brillar con luz propia. Ramón lo logró.

Y lo hizo cantando boleros. La gente lo reconoció y sus discos en las décadas del 60 y 70 se vendían como pan caliente. Un dato que me impresionó fue que llegó a integrar la mítica agrupación de la Sonora Matancera. Ese es un mérito que no cualquiera ostenta. Los años pasaban y Ramón seguía manteniendo la misma voz que en esas grabaciones. Vienen a mi mente algunas cosas de las que fui testigo y hoy les quiero contar: Terminando de cantar un vals de corte bien criollo, como lo es el tema ‘Alma mía’, de inmediato sonaban las trompetas y el público junto con él comenzaban: ¿Dónde estás, dónde estás, Yolanda? ¿Qué pasó, que pasó, Yolanda? Las señoras de aproximadamente 60 años se volvían unas adolescentes coreando esa canción. Y Ramón siempre supo complacer a su público.

Una vez, en el teatro del Callao, hubo un gran problema en el sonido, y justo don Óscar estaba ejecutando la guitarra. Ramón al ver esto salió y cantó en un solo micrófono con su papá justamente el vals ‘Alma mía’. Ese gesto dice mucho de él: colaboraba cuándo tenía que hacerlo para que el público que había ido y pagado su entrada pudiera llevarse un lindo recuerdo pese a las dificultades.

Nunca olvidaré cuando antes de salir al Parque de la Exposición con motivo de un concierto por los 89 años de vida de don Óscar, Ramón juntó a todos los participantes y elevó una oración. Le pedía a Dios por el éxito de la presentación y la salud y fuerzas de quienes íbamos a trabajar esa noche para que todo salga bien. Y Dios lo escuchó porque esa noche todo fue apoteósico.

A veces en mis conversaciones con Alicia Maguiña, ella me decía: “Me gusta como canta Ramón. Tiene estilo propio”. Y le doy toda la razón. Hace poco pude escuchar un CD que Iempsa ha reeditado: Ramón Avilés, el de siempre. Sinceramente es un superdisco. Para todos los que gustan del bolero, se los recomiendo. Una gran orquestación acompaña a Ramón en sus mejores temas. Y sí, también incluye ‘Dónde estás, Yolanda’. Desde aquí un saludo y mi reconocimiento a un peruano que ha llegado lejos y que estoy seguro nos seguirá deleitando con esa voz profunda en cada una de sus canciones.

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