Política
Fidel Gutiérrez Mendoza
fgutierrez@editoraperu.com.pe
¿Cuándo se va a poner al voto la reforma de la bicameralidad?
La restitución de la bicameralidad va en el sentido de cómo mejoramos la calidad del Parlamento. Ya hay un dictamen avanzado. Particularmente creo que puede ser una salida y una buena propuesta para mejorar la actividad legislativa en el Congreso, la representatividad también. Pero sí hay que tener mucho cuidado en que esta reforma se dé en sintonía con la población [...] entonces yo esperaría que tengamos en cuenta estos temas y ver hasta dónde podemos avanzar con esta reforma. No se trata de aprobar una reforma de esa magnitud de manera rápida sino con el mejor consenso posible.
¿Cómo cree que la fragmentación afectará el trabajo del próximo Parlamento?
Creo que la fragmentación evidencia dos cosas: una primera que tiene que ver con la debilidad de los partidos políticos y creo que eso hay que reconocer y seguir fortaleciéndolos para evitar esta suerte de fragmentaciones; sin embargo, también hay que tener en cuenta que somos un país bastante diverso y que eso se expresa políticamente en esta variedad de opciones que tenemos con diversos matices. Eso para la labor legislativa representa un reto importante porque se requerirán mayores esfuerzos para los consensos y para sacar adelante las normas. Pero en este momento tampoco nos debe asustar esta situación. Ahora tenemos un Parlamento que funciona con 11 bancadas; van a entrar al próximo Congreso un número parecido; en el Parlamento de Chile hay un número similar de bancadas y creo que lo importante ahora es caminar para resolver los problemas de fondo, cómo fortalecer los partidos de la representación política y ver cómo se trabaja haciendo esfuerzo por los consensos.
¿Tendremos un nuevo Tribunal Constitucional (TC) antes del 28 de julio?
Uno de los encargos principales que tenía este Congreso era cumplir con esa tarea, recordemos que nosotros llegamos por una crisis relacionada con la elección de los magistrados del TC que quedó trunca. Entonces era uno de nuestros encargos principales. No se pudo avanzar por problemas de coyuntura. También hubo varias observaciones relacionadas con el proceso mismo. Hay que valorar que este Congreso ha avanzado en generar un nuevo reglamento en donde la elección de magistrados del TC ya se hace con otra metodología de manera que obedece más a la meritocracia, entonces me parece ahí que hemos avanzado. Ahora se ha retomado el proceso. Espero que la comisión tome muy en cuenta las observaciones que se hicieron en el periodo anterior, hubo observaciones sobre la manera en que se estaba procediendo para determinar el cumplimiento de los requisitos de los postulantes. En ese momento no se ha querido retrotraer el proceso al inicio, parecía que era lo más conveniente, pero espero que la comisión dé signos de querer hacer la elección de la manera más transparente y objetiva posible. Estamos con los tiempos ajustados, ojalá que, cumpliendo con estos requisitos, podamos llegar al 28 de julio con una elección adecuada de los nuevos miembros del TC.
¿Cómo lograr que algunos mecanismos constitucionales no generen inestabilidad al país?
Me parece que es una necesidad revisar las reglas constitucionales que rigen la relación entre Ejecutivo y Legislativo. [...] En los últimos años hemos tenido crisis políticas generadas por el uso indiscriminado de mecanismos previstos en la Constitución. Me refiero específicamente al voto de investidura del Gabinete, que muchas veces ocasiona crisis, o también a la regulación de la vacancia por incapacidad moral que nos ha generado la última crisis política que fue tan fuerte. Creo que esos mecanismos tienen que ser mejor regulados. Hay un reto para el próximo Parlamento, yo creo que debiera revisarlo, porque siendo mecanismos válidos, legales, útiles en determinados contextos, no pueden ser empleados como mecanismos de venganza. Para ello debemos generar una serie de candados y regularlos de manera más objetiva para que sean usados con eficiencia.
¿Cómo lograr que personas con cuestionamientos no estén al mando de investigaciones importantes en el Congreso?
Es importante valorar la labor de las comisiones y [...]nuestra labor de fiscalización y control político. En esa medida me parece muy válido y fundamental conservar esas funciones. Sin embargo, pueden ser muchas veces utilizadas como mecanismos de venganza o justamente para generar inestabilidad. Entonces yo creo que hay dos cosas importantes que desde mi experiencia en el Parlamento en esta época quisiera plantearlas: la primera tiene que ver con la modificación de nuestro reglamento para que tenga mecanismos más certeros como para asegurar que una comisión caiga en manos de personas idóneas capaces de llevar adelante procesos transparentes y objetivos. Por ejemplo, con motivo de la reforma de la inmunidad hemos logrado que se modifique el reglamento para que se diga que congresistas involucrados en investigaciones no formen parte de comisiones importantes como la de Ética o Fiscalización. Creo que ahí hay un mecanismo que hemos podido aprobar en este periodo. Hay que seguir pensando en otros mecanismos que puedan darnos condiciones más objetivas para el procesamiento. También como parte del legado que quisiera dejar en mi gestión (…) hemos hecho el esfuerzo de sistematizar los manuales de comisiones investigadoras, manuales de técnica legislativa de interpelación, de censura, ya están en última fase en impresión y esperamos dejar estos instrumentos que pueden ayudar a tener procedimentalmente y algunos mecanismos mucho más objetivos para evitar que se cometan abusos o violaciones al derecho a la defensa o al debido proceso. Hay instrumentos que pueden ayudar y espero que el próximo Parlamento los revise.
Propuesta sobre la Comisión de Ética
La presidenta del Congreso consideró que la Comisión de Ética tiene que ser reformada dado que no ha respondido eficientemente a la necesidad de sancionar las violaciones al Código de Ética Parlamentaria por los legisladores.
“Tenemos que tener ajustes porque de otra manera no se va a poder controlar actos que, siendo legales, sí están reñidos con la ética y con el comportamiento adecuado que tiene que tener un parlamentario.
Al respecto, se pronunció a favor de considerar la propuesta para incorporar a personas externas al Parlamento a la Comisión de Ética.
“Viendo cómo funciona la Comisión de Ética, uno se queda muy cuestionado sobre cómo se toman decisiones y a veces obedece más a la mayoría de los votos que a una consideración ética. Consideraría debatir esa opción para ver si es viable si podemos incorporar a personas externas que nos puedan ayudar a la regulación de los comportamientos”, manifestó.
Por otro lado, subrayó que ha sido un reto muy difícil asumir la conducción del Congreso en medio de una pandemia y de crisis política. Indicó que, pese a esos problemas, se han hecho todos los esfuerzos para garantizar el funcionamiento del Congreso y atender a las necesidades del país.