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Santiago de Chile
Efe
Las históricas elecciones constituyentes, en las que los chilenos castigaron a los partidos tradicionales, desataron un terremoto político sin parangón en democracia, que Chile sigue asimilando, con el debate abierto sobre volver al voto obligatorio por la baja participación.
Los sorprendentes resultados impactan de manera significativa en la carrera presidencial, ya que se acerca la fecha en la que los partidos deberán definir a qué candidatos presentan en las elecciones generales de noviembre y qué alianzas establecen.
Participación
Pese a la importancia de los comicios, la participación estuvo lejos del 50.1% registrado en el plebiscito de octubre pasado, cuando cerca del 80% de los chilenos decidieron enterrar el marco jurídico de la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990).
Aquella votación fue la más participativa desde que el voto dejó de ser obligatorio en el 2012. Desde entonces, ninguna elección ha superado el 50% y la cifra más baja se registró en las municipales del 2016, cuando solo votó el 34.9% del padrón. En las últimas dos comicios presidenciales (2013 y 2017), la participación en la segunda vuelta estuvo cerca del 49%.
De los 14.9 millones de chilenos convocados este fin de semana, solo ejercieron su derecho un 43.3% (6.5 millones) y la afluencia a las urnas fue mucho más alta en los barrios acomodados, principalmente de Santiago.
Crítica
“El voto voluntario incentiva sesgos socioeconómicos y perpetúa desigualdades”, indicó el director de la consultora Tres Quintos, Kenneth Bunker, quien explicó que suelen votar más los adultos mayores con mayor formación y posición económica, por lo que sus intereses están sobrerrepresentados en las instituciones.
Al respecto también se manifestó Federica Sánchez Staniak, politóloga de la Universidad Alberto Hurtado, para quien “la obligatoriedad del voto generará mayor participación, pero superar la crisis de desafección en Chile llevará mucho más trabajo porque es un problema serio y de raíces profundas”.
“Un posible punto de partida es el voto obligatorio con sanciones efectivas y educación cívica. Y paciencia porque generar el hábito de votar lleva tiempo”, agregó.