• MIÉRCOLES 8
  • de abril de 2026

Cultural

FOTOGRAFIA
Arqueología

Una iglesia abandonada

Trabajos arqueológicos revelan los secretos de un pueblo del inicio de la Colonia que fue deshabitado. En su arquitectura se exhibe el sincretismo de esa época, así como algunos restos de la ocupación prehispánica.

Ernesto Carlín

ecarlín@editoraperu.com.pe

Según cuenta el arqueólogo Jefrin Ascencio Falla, fue ocupado aproximadamente en 1565 hasta el 14 de febrero de 1619. Ese día hubo un sismo que los lugareños recuerdan como el “terremoto de San Valentín”.

Como curiosidad, apunta, los habitantes de Anlape antes habían vivido en Omnep, pueblo también abandonado que ha sufrido gran saqueo y del que no se conoce mucho.

De Anlape aún se conservan algunas estructuras, entre las que resalta la iglesia dedicada a la Virgen de Guadalupe.

De acuerdo con lo narrado por el especialista, en los estudios de este sitio sacro se encuentra una mezcla de técnicas y estilos que conjugan lo recién traído de Europa con lo prehispánico.

Sincretismo

Ascencio Falla relata que se puede percibir ello en la manera en que está construida la iglesia. Si el observador solo se fijara en las formas, la relacionaría con edificios similares de estilo barroco de Europa.

Sin embargo, una vista más cercana descubre que el material predominante es el adobe. Salvo algunos pocos ladrillos elaborados con técnica occidental, la mayor parte es de este material típico de las huacas y otras construcciones prehispánicas.

Otro dato interesante que dio es que el insumo usado para la construcción de esta iglesia dedicada a la Virgen de Guadalupe se extrajo de infraestructura prehispánica. Incluso, la base de este lugar sacro está sobre los restos de una antigua huaca.

“Esto significa que la construcción de la iglesia está dentro del marco de la campaña de extirpación de idolatrías emprendida por el virrey Toledo”, añade Ascencio Falla.

Huellas

Un dato curioso que proporciona el arqueólogo es que excavando se encuentran algunas piezas de época colonial. Incluso los vecinos relatan que cada cierto tiempo en sus terrenos hallan cerámicas y vajilla.

Pero estas son de distintos períodos. Algunas son de época colonial muy temprana. Incluso alguna que otra proviene de Panamá, según el estilo que presenta. Pero tampoco es raro encontrar aquí piezas prehispánicas.

3 veces se fundó Guadalupe. La segunda de ellas fue con el nombre de Anlape.