• MIÉRCOLES 25
  • de marzo de 2026

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Avance de inmunizaciones

De la selva su vacuna


Editor
José Antonio Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe


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Como un Daniel A. Carrión posapocalíptico y vestido de traje bioseguro, lo primero que hizo el enfermero Levis Roca fue inmunizarse para mostrar a sus paisanos de la comunidad awajún que la vacuna contra el covid-19 no hacía daño. Ni contenía chip ni el número de la bestia. Ni es un mecanismo para exterminar indígenas y dejar atrás tantos otros rumores. 

El enfermero awajún, como integrante de los equipos de la microrred de salud de Chiriaco, distrito de Imaza, provincia de Bagua, departamento de Amazonas, desde hace dos semanas visita diversas comunidades inmunizando a la población.

Son jornadas duras, largas, de mucha camiseta. Se levantan de madrugada para preparar los equipos completos para la vacunación. Del punto de vacunación salen al puerto de Chiriaco para subir en bote por el río Marañón rumbo a alguna comunidad, siguiendo el cronograma.

Otros días, deben caminar hasta siete horas, cuenta Jenny Pérez Vilchez. Cuando se inició la pandemia, entre mayo y agosto del año pasado, la licenciada en Enfermería recuerda que las comunidades indígenas cerraron sus puertas y no dejaban entrar ni salir a los profesionales del Ministerio de Salud.

“Luego, cuando la población se fue enfermando, empezaron a ceder porque requerían los servicios de salud. Eso sí, rechazaban el transporte a Bagua [donde está el hospital más cercano]. Se les atiende en la misma microrred y se realizan visitas domiciliarias a los pacientes”, cuenta.

El obstetra Roberto Sanjines, responsable de la estrategia de los pueblos indígenas de la red de salud Bagua, dice que desde el 2014 se entablan los diálogos interculturales con sus representantes a fin de hablar de temas prioritarios para estas localidades, como son la salud materno-infantil, las inmunizaciones y el VIH.

A raíz de la pandemia, este año se logró el diálogo con diversas organizaciones indígenas de la región, la UGEL (que tiene docentes interculturales) y el Minsa para informar a apus y dirigentes sobre la vacunación. Fue positivo: en la primera jornada los representantes de las organizaciones dieron el ejemplo poniendo el hombro.

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Hace dos semanas empezó la inmunización contra el covid-19 de las poblaciones amazónicas. El doctor Julio Mendigure, director ejecutivo de la Dirección de Pueblos Indígenas u Originarias del Minsa, explica que para los pueblos amazónicos el ministerio ha desarrollado “una estrategia diferenciada”, dado que más del 80% vive en zonas rurales dispersas.

La meta es inmunizar a 309,686 indígenas amazónicos distribuidos en 11 regiones (ver recuadro). Ellos no saldrán a las ciudades, se vacunarán en sus propias comunidades. Si es en las urbes, las personas se trasladan por grupos etarios a vacunarse, en este caso particular se inmuniza a todos los adultos mayores de 18 años de la localidad.

Equipos de vacunación

Los equipos de vacunación están conformados por un médico, una enfermera, un técnico de enfermería y un registrador. Si van por río, los acompaña el motorista. O un chofer, en el caso de desplazarse por tierra. A ellos se les suma un agente comunitario, promotor de la salud o enlace indígena, para facilitar el diálogo intercultural entre el equipo y la propia comunidad.

El Minsa ha previsto que si en los centros poblados rurales habitan mestizos o colonos, también se les vacunará. Por ello, se calcula inmunizar a un total de 400,000 ciudadanos de estas zonas.

Cronograma

Los vacunadores comenzaron su programación en la región San Martín. Luego, en Ayacucho, Cajamarca, Junín, Madre de Dios, Pasco y Huánuco. Estas regiones deberán terminar la inmunización a fines de julio.

Este domingo 4 se iniciará el proceso para los pueblos amazónicos de Loreto. El lunes 5 se pondrá en marcha en el Cusco, y en Ucayali, la quincena del mes.

“Debemos tener en cuenta que la población indígena es vulnerable. Por historia sabemos que, dadas sus condiciones de pobreza y extrema pobreza en las pandemias, han sido de las más afectadas”, recuerda el médico. Sin embargo, subraya que la vacunación avanza y se cubrirá a la mayor parte hasta agosto.

A estas zonas del país se lleva la vacuna Sinopharm, de dos dosis. “Su ventaja es que necesitan cadenas de frío con temperaturas de 2 a 8 grados centígrados, las que se utilizan para las vacunas regulares en el país”, explica.

El Minsa se ha preocupado por tener cadenas de salud suficientes y entregó 864 congeladoras fotovoltaicas (que no necesitan de energía eléctrica) antes de repartir las 500,000 dosis en las 11 regiones.

Informar

Las poblaciones no contactadas no serán vacunadas. Los equipos del Minsa y el Mincul ingresan al monte para entablar diálogos con las comunidades en “contacto inicial”. Ya comenzó esta labor con cuatro comunidades de la región Madre de Dios.

Se han dado casos de comunidades que, por el momento, han dicho no: algunas de ellas por influencia de las organizaciones religiosas, pero al ver que en otras localidades sí se vacunan, solicitan ser inmunizados.

“Por ello resulta indispensable avanzar con los procesos de información y sensibilización en la propia lengua de la población, respetando su cosmovisión”, recuerda el funcionario.

El protocolo recomienda a las brigadas incluir un enlace indígena o facilitador intercultural. A su vez, el Mincul colabora en los diálogos con las comunidades y elaborando los spot radiales, afiches, trípticos y otros, traducidos a 20 de las lenguas originarias.

“Estamos incluyendo a otros ministerios, a los gobiernos locales y regionales porque la vacunación hoy es una prioridad nacional”, finaliza Mendigure.