• LUNES 6
  • de abril de 2026

Cultural

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Denisse Vega Farfán: “Con la pandemia el tono meditativo se extremó”


Editor
José Antonio Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe


Escribe: Porque la poesía es algo que tiene que acometer uno mismo/ con su honesta miseria, sin auxilios sobrenaturales./ Una seducción paciente con la voluntad de un ginkgo. “(Pausa)”.

Entre los nortes de su poesía, Denisse Vega Farfán (Trujillo, 1986) busca “desacralizar al poeta como alguien elevado”. “Para mí –dice–, la poesía es un misterio muy grande. Uno debe acometerlo desde su condición, desde lo que soy y vivo”.

Fiesta (Lima, Alastor Editores, 2021) es su tercer poemario. Le tomó dos años de escritura. En el último tramo, los poemas tomaron forma en medio de la emergencia sanitaria por el covid-19.

Aprovechó para el libro el simbolismo universal de la fiesta, “más allá del acto social y colectivo”. Lo amplió a otros espacios como la familia, la ciudad, la camaradería. Le contrapuso la fiesta oscura, de lo corrupto y lo sórdido, que también celebran a su manera.

Sin idealizaciones

“Yo no pretendo sublimar nada ni idealizar, sino mostrar la realidad y sus contrastes. En las fiestas de San Pedro apreciaba la celebración del mar y el espíritu de comunidad, a pesar de que no pertenezco a una fe religiosa. Por otro lado, está la precarización laboral de los pescadores, la depredación de las especies marinas y de la bahía de El Ferrol”.

Así, Fiesta transmuta en una crítica ácida al accionar del hombre, a una “cierta vergüenza ante la naturaleza, a la que se ha hecho mucho daño”.

Para la escritora, la poesía gusta de las crisis como la actual emergencia sanitaria. “Personalmente, la pandemia me hizo reflexionar mucho más y el tono meditativo que ya tenía lo extremó”. Fue, cuenta, como si viniera un terremoto y, de pronto ya no sabes para dónde seguir. Escrituralmente. Humanamente.

De los hilos que unen a la esritora del primer poemario con la actual, dice que mantiene la curiosidad por la naturaleza, el entorno y una vena crítica. “Ese asombro ante el acto poético y el devenir del ser humano en medio de todos estos fenómenos posmodernos y la crisis”.

Lo que ha dado un giro en su estilo es “un viaje de lo híbrido a lo contemplacional”. Si el primer poemario tenía una impronta muy surrealista, con un yo poético “híbrido”, luego tomó un tono más contemplativo, “con asomos del aspecto familiar”.

Abogada de profesión, opina que las defensas laborales o el trabajo con poblaciones vulnerables le han ayudado a profundizar su visión crítica.

Editoriales y mediadores

Para la poeta, debemos sentirnos muy orgullosos del patrimonio poético del país. “Tenemos estilos para las distintas necesidades lectoras”.

Lo que se debe dar es un soporte económico para que las editoriales independientes continúen publicando poesía. El otro trabajo para difundirla es la mediación lectora, a fin de que los libros no se queden entre poetas o en las bibliotecas.

Chimbote letrado

En Chimbote se desarrolla una movida literaria interesante donde “vivimos en la misma ciudad, pero cada autor construye su ciudad a través de su literatura”, explica.

¿Pero, qué queda del Chimbote de El zorro de arriba y el zorro de abajo, de Arguedas? “Su mirada era sobre una ciudad de una identidad en formación. Decía Arguedas que Chimbote era la ciudad que más lo emocionaba y menos entendía. Hemos tenido aquí problemáticas muy fuertes, pero paralelamente tenemos estas comunidades, que han sido uno de los referentes que me inspiraron para escribir Fiesta”. La poesía no es anfitriona,/ hace de todo para que te vayas temprano.

Datos:

Denisse Vega Farfán ha publicado los poemarios Una morada tras los reinos (2008), El primer asombro (2014) y la plaquette Hippocampus (2010).

Fiesta fue publicado gracias a los Estímulos Económicos del Ministerio de Cultura.