Economía
Fue el 24 de julio de 1911 cuando Bingham llegó por primera vez a Machu Picchu, y a pesar de estar cubierta por la maleza, pudo entender la enorme importancia de los vestigios arqueológicos que tenía frente a sus ojos y la necesidad de ponerlos en valor y dar a conocerlos en el ámbito internacional.
No fue el primero Sin embargo, no se puede decir que Bingham haya descubierto Machu Picchu, como apunta a la agencia Efe, señala el director del parque arqueológico, José Bastante.
“Machu Picchu nunca fue descubierta porque nunca estuvo perdida. Tenemos evidencias de un alemán, Augusto Berns, quien subió en la década de 1870, y el peruano Agustín Lizárraga en 1902”, recordó Bastante.
Agregó que desde que fue abandonada sobre la segunda mitad del siglo XVI, ha habido gente visitando Machu Picchu e incluso personas cultivando en algunas de sus terrazas. “Lo que hizo Bingham, a diferencia de los otros, es darle la importancia científica”.
El estadounidense fue el primero que tuvo un interés científico en Machu Picchu, al preocuparse en tomar fotografías y hacer mapas del lugar, así como en otros monumentos de la zona.
Por eso, se reconoce a Bingham como su descubridor científico porque enseña Machu Picchu a occidente y dedica gran parte de su vida a escribir sobre la ciudadela.