Opinión
Coordinador Académico del Instituto de Derecho Humanos y Desarrollo de la USMP
“Los problemas del Perú no se pueden resolver sin las mujeres, y que el diálogo será siempre una experiencia incompleta e injusta mientras las mujeres no tengan en él el lugar que les corresponde y que merecen”, es lo señalado por el defensor del Pueblo en su Informe Defensorial N° 185, Participación de las mujeres en procesos de diálogo para resolver conflictos sociales, publicado en diciembre del 2020.
Motivos no le faltan al defensor del Pueblo para señalar ello. Como resultado de la revisión de 505 actas de 120 mesas de diálogo, se obtuvo que de un total de 10,701 participantes, el 17.3% fueron mujeres.
Dentro de las causas, la Defensoría del Pueblo (DP) advierte la falta de adaptación del espacio de diálogo a sus participantes, que impacta en mayor medida cuando nos encontramos frente a mujeres de zonas rurales y mujeres indígenas. Dicha falta se relaciona con aspectos como la ubicación del espacio de diálogo, educación, monolingüismo, entre otros.
Para la DP es necesaria la incorporación de indicadores de participación de la mujer en espacios de diálogo dentro de la Política Nacional de Igualdad de Género, correspondiendo a la Secretaría de Gestión Social y Diálogo de la Presidencia del Consejo de Ministros, entre otros, implementar la obligación de promover dicha participación.
Con relación a la obligación advertida por la DP, el pasado 7 de agosto se aprobaron los “Lineamientos para la promoción de la participación significativa de mujeres en los procesos de diálogo para la atención de conflictos sociales”, a través de la Resolución de Secretaría de Gestión Social y Diálogo N° 009-2021-PCM/SGSD.
Dichos lineamientos tienen por objeto establecer criterios estandarizados y orientaciones técnicas que promuevan la participación significativa de mujeres en los espacios de diálogo para la atención de conflictos sociales, con el fin de promover la igualdad de género y oportunidades sin discriminación alguna.
Corresponde al gobierno pasar de la teoría a la práctica. Por la fecha de aprobación, podemos inferir que los lineamientos fueron gestados y trabajados durante el mandato del expresidente Francisco Sagasti, y toca ahora al gobierno de turno aplicarlos.
El contexto en el que iniciaron ambos gobiernos fue similar. Según la DP en octubre del 2020 se tenían 191 conflictos sociales identificados por la DP, mientras que en julio del presente año se tenían identificados 195. Uno tuvo a su cargo la gesta, y ahora toca al otro implementarlo.
Como se señala en los lineamientos, y con lo que considero importante terminar, los conflictos sociales no son neutrales al género, impactan de modo diferenciado tanto a hombres como a mujeres.