Editorial
De costar alrededor de 40 soles en promedio, este producto se comercializa ahora hasta en 59 soles en algunas zonas de Lima, es decir, ha experimentado un incremento de cerca del 50%.
De acuerdo con especialistas, el origen de esta situación es el incremento en el mercado internacional del valor del crudo, del cual deriva el gas licuado de petróleo (GLP) y, por ende, a la subida del costo de importación, así como al alza del tipo de cambio del dólar.
Lamentablemente, el encarecimiento del balón de gas, si bien perjudica a todos los consumidores, afecta la economía de los hogares más pobres y vulnerables de nuestro país que no cuentan con los recursos para afrontar el incremento.
Por consiguiente, era necesario que las autoridades busquen los mecanismos apropiados para ayudar a las familias peruanas a superar esta complicada coyuntura.
Por eso, en concordancia con la vocación del Gobierno de trabajar en favor de los más pobres, el presidente de la República, Pedro Castillo Terrones, anunció la inclusión del GLP en el Fondo de Estabilización de los Precios de los Combustibles Derivados del Petróleo (FEPC).
Dicho mecanismo, creado el 2004, tiene la finalidad de evitar que la volatilidad del petróleo crudo y sus derivados se trasladen a los bolsillos de los ciudadanos. Para lograrlo, cuando el valor del combustible se eleva, el fondo coloca el dinero necesario a fin de generar una franja de estabilidad en los precios. Asimismo, cuando el precio del crudo disminuye, los recursos retornan al fondo y el Estado recupera la inversión.
Con esta disposición, el Gobierno espera que el precio del balón de gas disminuya al menos en 11 soles en los próximos días, lo cual significará un alivio para la economía de los consumidores nacionales.
Es pertinente subrayar que el Ministerio de Economía y Finanzas calcula en 200 millones de soles el gasto que demandará la medida hasta diciembre, los cuales se encuentran incluidos en el presupuesto y en la meta del déficit fiscal para el presente año. Por lo tanto, se trata de una decisión que cumple el compromiso de velar por el bienestar de la población, pero manteniendo la responsabilidad y un buen manejo de las cuentas fiscales, sin derroches ni subsidios mal diseñados.
Al respecto, la disposición ha generado el respaldo de organismos vinculados con el sector, como la Sociedad Peruana de Hidrocarburos, cuyos representantes subrayaron que es el mecanismo más efectivo para mantener estables los precios de un producto esencial en los hogares, mientras que el consorcio Camisea anunció su adhesión al FEPC a fin de lograr que el precio disminuya pronto. Esperemos que así sea.