• JUEVES 30
  • de abril de 2026

Editorial

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El reto de la seguridad ciudadana

Corresponde felicitar al Ministerio del Interior y a la Policía Nacional por los logros de setiembre, pero, a la vez, es necesario exigirles que continúen por ese rumbo y ofrezcan resultados igual de importantes mes a mes.

Según el informe ‘Estadística de Seguridad Ciudadana’, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el 18.6% de la población mayor de 15 años fue víctima de algún hecho delictivo durante el semestre noviembre 2020-abril 2021.

De acuerdo con ese estudio, en ciudades de más de 20,000 habitantes, la población víctima de algún hecho delictivo fue de 21.2%, mientras que en Lima Metropolitana y el Callao, 12 de cada 100 habitantes sufrieron algún tipo de robo.

Podríamos explayarnos en los datos dados a conocer en este informe, pero lo importante es lo que el Gobierno y, en concreto, el Ministerio del Interior hacen con el fin de enfrentar esta situación y ofrecer a la población la tranquilidad necesaria para desarrollar sus actividades con normalidad.

Por fortuna, nuestras autoridades no están cruzadas de brazos y la Policía ha propinado duros golpes a la delincuencia y a la criminalidad organizada.

El martes pasado se informó que solo en setiembre la Policía Nacional desbarató 871 bandas delincuenciales y 8 organizaciones criminales e incautó 614 armas de fuego en el país. Se espera que fruto de estas acciones las actividades ilícitas disminuyan en los próximos meses.

El Ministerio del Interior defendió estos logros y los atribuyó a un trabajo de inteligencia policial que se ha ejecutado durante los últimos meses, en el marco de la decisión de plantar lucha frontal contra la delincuencia, tomada por el gobierno que preside Pedro Castillo.

No obstante, como reseñamos antes, este flagelo continúa ganando espacios y causando temor entre la población, razón suficiente para que la Policía redoble los esfuerzos ya efectuados, a fin de bajar con más intensidad los índices de inseguridad en las calles.

Sin duda se trata de un reto integral, en el cual también deben tomar parte, no solo el Gobierno central, sino también las regiones y las autoridades locales. Vencer a la delincuencia común y al crimen organizada constituye un trabajo multisectorial, porque debe involucrar a todas las instancias del Estado y también transversal a las políticas públicas. De nada sirve que la Policía cumpla su tarea de capturar a los maleantes, si en poco tiempo estos recuperan su libertad por la inacción o la desidia de fiscales y jueces incapaces frente al desafío que se les plantea.

De manera que corresponde felicitar al Ministerio del Interior y a la Policía Nacional por los logros de setiembre; pero, a la vez, es primordial exigirles que transiten por ese rumbo y ofrezcan resultados igual de importantes mes a mes hasta derrotar a la delincuencia. Sin duda, la nueva gestión en el Ministerio del Interior se abocará a esta tarea con el máximo ahínco posible. Los peruanos merecemos vivir con tranquilidad.