• SÁBADO 4
  • de abril de 2026

Opinión

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El derecho a vivir en familia

El contexto de pandemia e ines-tabilidad política en el país ha retado fuertemente a muchas familias.


Editor
Nancy Martínez

Directora Nacional de Aldeas Infantiles SOS Perú


Este tratado, que logró su legislatura un año después de su aprobación, y gracias a la firma inicial de 20 países, actualmente ya ha sido suscrito por todas las naciones del mundo menos Estados Unidos, y es unánimemente considerado como el mayor instrumento internacional de protección de los derechos de las niñas, niños y adolescentes de todo el mundo, pues es una herramienta poderosa y fundamental que, a través de los 54 artículos que comprende, determina la protección y desarrollo integral del niño, niña y adolescente hasta los 18 años. Este tratado tiene carácter vinculante para todos los Estados parte que lo suscribieron.

La convención entra en vigencia en nuestro país el 4 de octubre de 1990, fomentando profundos cambios legales, sociales y culturales en protección de la infancia y adolescencia. Entre los derechos destaca significativamente el de vivir en familia y a ser cuidados por esta, así como el deber del Estado de garantizar los apoyos necesarios para que las familias puedan cumplir cabalmente su rol.

Desde Aldeas Infantiles SOS Perú creemos firmemente en la importancia de custodiar el derecho a vivir en familia, por el rol fundamental que cumple en el desarrollo de la infancia y porque la vida cotidiana al interior de ella nos permite ser testigos del cambio positivo que ocurre en niñas y niños cuando los entornos familiares son protectores y seguros.

El contexto de pandemia e inestabilidad política en el país ha retado fuertemente a muchas familias, especialmente a las más vulnerables, generando en varias ocasiones que los lazos familiares se debiliten, pudiendo –inclusive– producir una ruptura en la cohesión familiar. Son múltiples los factores sociales que afectan a la familia que requiere el desarrollo de una intervención articulada, multidimensional entre el Estado, la sociedad civil y el sector privado para evitar la profundización de las brechas de desigualdad que, de no atenderse, podrían convertirse en un grave riesgo para la niñez y la sociedad en su conjunto.

En Aldeas Infantiles SOS Perú venimos generando entornos protectores y seguros para la niñez y adolescencia, así como fortaleciendo sus lazos familiares, en estos últimos años también con las familias migrantes. Actualmente, se cuenta con más de 38,000 participantes en los diferentes servicios a escala nacional, priorizando el desarrollo de competencias parentales, así como la atención integral diferenciada de 700 familias que se encuentran en situación de alto riesgo o vulnerabilidad. El objetivo es prevenir la separación del niño de su familia.

Actualmente, la Formación en Cuidado y Crianza Afectiva cuenta con 5,500 participantes, lo cual nos lleva a afirmar que, a pesar de que hay cifras difíciles de entender y aceptar, también hay números que demuestran el interés de las y los líderes de familia por mejorar y crear entornos de crianza protectores y saludables para sus hijos.

Cabe mencionar que si bien en épocas en que se firmó la declaración y acuerdo, el núcleo familiar era considerado como el único medio idóneo y natural para el desarrollo de todas las etapas de crianza de las niñas y niños, actualmente en nuestro país y en el mundo existen diferentes tipos de familia que no necesariamente son el núcleo central tradicionalmente conformado por mamá y papá juntos, y que conviven en un mismo espacio. Más allá de la posibilidad de que sea una familia monoparental u otra, lo primordial es que exista un entorno seguro y positivo, libre de agresiones o acciones violentas. Es posible construir familias que aseguren este entorno, lo cual requiere desarrollar y aplicar competencias parentales como la afectividad y el respeto en la crianza.

Desde Aldeas Infantiles SOS Perú instamos a todas las familias a crear entornos familiares protectores y seguros para hacer frente a las amenazas de separación. Los niños y niñas tienen derecho a vivir en familia.

El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.