Editorial
El organismo nació tras la Segunda Guerra Mundial para promover el progreso económico y social de la región. Desde su fundación, el 25 de febrero de 1948, este organismo otorgó un papel protagónico al Estado como ente planificador y ejecutor de los planes desarrollo.
No obstante los 73 años de su vigencia, el espíritu y las preocupaciones de la Cepal continúan siendo los mismos. Su actual visión neoestructuralista valora el libre comercio, pero también defiende el papel regulador del Estado para lograr la equidad social.
Los retos no son pocos hoy en esta etapa en que los países del mundo están buscando salir de la crisis económica dejada por las medidas de confinamiento por el covid-19.
Por eso, uno de los tópicos tratados es el proceso de vacunación que sigue siendo muy desigual en el mundo. En este tema, el Perú reiteró su pedido de fortalecer nuestra integración regional con el fin de trabajar en forma conjunta en la fabricación de su vacuna contra el covid-19 y lograr la plena autonomía con respecto a la gran industria farmacéutica mundial.
En el frente de inclusión productiva, aunque se proyecta un crecimiento de 13.2% en el presente año, según el Banco Central de Reserva (BCR), y podemos decir que ya superamos los niveles de la prepandemia, el Gobierno tiene como inquietud central el impulso de políticas económicas a favor de la población más vulnerable del país y la reducción de las profundas asimetrías sociales en el Perú.
Uno de los ofrecimientos de la secretaria ejecutiva de la Cepal es el apoyo técnico para la creación de un observatorio social con enfoque multidimensional para identificar a las personas que requieren servicios básicos del Estado. De esta manera, se podrá focalizar con mayor eficiencia y precisión los programas sociales destinados al combate de la pobreza, el hambre, la desnutrición, la anemia y otras enfermedades, y evitar la filtración en los programas gubernamentales de ayuda social, como ocurrió en los últimos 20 años.
En las conversaciones también se evidenció una amplia sintonía de temas como la promoción de las pymes y mipymes o la inclusión financiera. Por eso, el país manifestó su interés de organizar el 40° período de sesiones de este organismo en el 2024.
Entre la Cepal y el Gobierno peruano vaticinamos un largo y fructífero proceso de cooperación en reformas estructurales que ayuden a cerrar las brechas sociales e impulsar el desarrollo progresivo y retributivo con igualdad de género.