Opinión
Jefa de la carrera de Derecho de la
Universidad Antonio Ruiz de Montoya
Esta época de pandemia incrementó el número de emprendimientos, es decir, la etapa de crisis se ha convertido en oportunidad de desarrollo de micro y pequeños negocios. Podemos afirmar que se han replanteado los modelos de negocio tradicionales, ya que ha cambiado la preferencia de compra de las personas.
Apreciamos cómo se ha incorporado la tecnología digital a los negocios para interactuar con el cliente. Así, hoy en día se han incrementado las compras en línea de productos o servicios, despachos programados y, por supuesto, pagos en línea. Cada día es más común utilizar billetera electrónica para hacer pagos, ya sea por internet o en cualquier establecimiento; va disminuyendo el uso de dinero físico. La mayoría de los pagos se efectúan por transferencia bancaria, aplicaciones móviles de tarjetas de crédito o débito. Todos estos medios de pago son aceptados por los emprendedores.
Se está viviendo una época retadora para todos aquellos que desean iniciar un emprendimiento, surgen nuevas posibilidades utilizando la tecnología.
Nos encontramos en una etapa de cambios en el concepto de generación de negocios. Por ejemplo, los restaurantes ya no necesitan sala de venta, aparecen las black kitchen, solo cocinan para despacho, no para clientes en mesa. La educación no se queda atrás, se dictan cursos para ser estudiados por medio de celulares, aparecen como una nueva posibilidad. Igualmente, el surgimiento de las fintech está rompiendo los esquemas de la megaestructura bancaria clásica.
En este contexto, las redes sociales tienen un papel importante en apoyo a los nuevos emprendimientos. Al haber menos gente en las calles –comparado con lo que había antes de la pandemia–, la publicidad que utilizan los emprendedores la realizan por medios de comunicación digitales para dar a conocer su oferta de productos o servicios.
¿Hemos pensado qué pasará con estos emprendimientos después de la pandemia? Los más probable es que los emprendedores continúen desarrollando sus ideas de negocio porque se han convertido en su principal fuente de ingreso. A su vez, serán generadores de nuevos puestos de trabajo, lo que beneficiará a la economía. De allí que resulte muy importante para los emprendedores la formalización de sus negocios, a fin de que tengan acceso a todos los beneficios que otorga la ley. Recordemos que muchos de ellos nacieron como respuesta a problemas de desempleo y se encontraban en la búsqueda de generar sus propios ingresos. El Estado, consciente de esta realidad, promueve la formalización de empresas agilizando los procesos de constitución legal.
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