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Utopías históricas

Los 98 años de la sublevación campesina de Huancho Lima

La sublevación campesina de Huancho Lima fue registrada en Puno por el diario El Siglo, dirigido por Gustavo Manrique y fundado por el padre del poeta Carlos Oquendo de Amat. 

Gamaliel Churata hizo un registro de los sucesos cuando era director de la Biblioteca Municipal Pública de Puno. Luego, los diarios de Arequipa, entre ellos El Pueblo, informaron respecto a los hechos ocurridos ese 1923. 

A su regreso de Italia, José Carlos Mariátegui inauguró la columna ‘Proceso al gamonalismo’, en la revista Amauta, escribiendo sobre los hechos. Luego, en forma breve, Jorge Basadre se refirió a los mismos, pero no vio la dimensión histórica.

Posteriormente, se han ocupado sobre la sublevación de Huancho Lima Wilfredo Kapsoli, Manuel Scorza, Pablo Macera, José Tamayo Herrera, Teobaldo Loayza Obando, Augusto Ramos Zambrano, José Luis Rénique, Leoncio Mamani Coaquira y José Luis Ayala.

Los hechos

Todo empezó en la época de los mensajeros que viajaron a Lima para reclamar al presidente Manuel Candamo (1903-1904) por los abusos de los gamonales dueños de haciendas en Huancané, Puno.

Debido al liderazgo de Carlos Condorena, conocido como Carlosín Condorena, se formó un grupo de campesinos decididos a cortar los abusos y el poder local del gamonalismo en el departamento de Puno.

Por acuerdo unánime, el 21 de noviembre de 1922, durante el gobierno de Augusto B. Leguía, se fundó la Ciudad de las Nieves en el sector llamado Muquraya de la comunidad de Huancho.

Huancho Lima sería la Capital de la República Aymara Tahuantisuyana. Se convirtió en lugar emblemático de la reivindicación de los derechos ciudadanos de la cultura aimara.

El 13 de diciembre de 1923, a bordo del barco mercante El Inca, llegó al puerto de Vilquechico, en el lago Titicaca (provincia de Huancané), el mayor Luis Vinatea al mando de 400 hombres del Batallón Infantería Nº 15 de Puno, portando además 20 ametralladoras, 300 fusiles, 200 caballos y órdenes secretas del Ministerio del Gobierno.

El domingo 16 de diciembre, a las 10 de la mañana, se produjo la sublevación campesina de Huancho Lima, donde fueron acribillados más de 2,000 campesinos.

Líderes campesinos

Evaristo Corimayhua, Mariano Luque, Pedro Nina Cutipa, Melchor Cutipa, Antonio Francisco Luque, Mariano Mercedes Pacco y Rita Puma, entre otros, se convirtieron en líderes de un movimiento que, además, se propuso fundar y establecer una nueva capital de la República, como implantar una educación liberadora bilingüe y recuperar las tierras arrebatadas por gamonales a las comunidades campesinas.

Evaristo Corimayhua nació en Huancho (Huancané). Por su vocación de maestro fue formado por Ezequiel Urviola, quien lo matriculó en la Escuela de Artesanos en Lima. Luego sería designado responsable del sistema educativo y dirección de la Escuela de Artes y Oficios de la República del Tahuantinsuyo, con su capital Huancho Lima, la Ciudad de las Nieves.

Fue dirigente en la organización del Comité Central Pro-Derecho Indígena Tahuantinsuyo, fundado en Lima en 1919. Junto con Mariano Pacco, enseñó a los campesinos de Huancho las leyes morales y éticas del Tahuantinsuyo. Sabía que la clase dominante no aceptaría que los campesinos tuvieran mejores condiciones de vida.

Corimayhua fue el primer huancheño fusilado el domingo 16 de diciembre de 1923, a las 10 de la mañana, en la puerta de la capilla del centro poblado de Huancho. Su cadáver fue rescatado después de haber sido devorado por los perros.

Los Luque

Mariano Luque Corimayhua fue un personaje de mayor ascendencia en la sublevación campesina de Huancho Lima. Fue el primero en fundar una escuela clandestina en su casa. Las clases se desarrollaban durante las noches.

En los siguientes años, Luque se convirtió en un gran maestro rural, hizo construir un local para el funcionamiento de la escuela, cuyas ruinas se aprecian hasta hoy. Así empezó la Primera Escuela Rural Nocturna de Aña Aña, Huancho (1910-1921), a donde asistían personas adultas de los dos ayllus de Huancané. Esta institución clandestina fue el foco principal en la organización del campesinado y la posterior fundación de Huancho Lima. Además de aprender a leer y escribir, y capacitar en algunos oficios, se discutían temas relacionados con la realidad social y política, entre otros temas.

Cuando fue liberado de la cárcel de Huancané y conducido a Cocahuta, Luque fue fusilado y fondeado en el río Huancané la noche del 10 de enero de 1924.

Su hijo, Antonio Francisco Luque o Antonio F. Luque, fue una de las pocas personas de Huancho que tenía instrucción secundaria en esa época. Durante la sublevación campesina de Huancho Lima, también ocupó importantes cargos dirigenciales.

Era un campesino leído que conocía de trámites judiciales, hablaba español perfectamente, manejaba armas, asistía a congresos donde planteaba temas referidos a la educación. Y conoció al amauta José Carlos Mariátegui y otros personajes.

En repetidas ocasiones se presentó al Parlamento y a la Cámara de Diputados y Senadores, junto con Carlos Condorena Yujra, para reclamar el cumplimiento de los derechos de los campesinos.

Por su parte, la joven heroína aimara Rita Puma nació el 2 de enero de 1900 en la comunidad campesina de Apacheta (provincia de Moho, Puno), participó en 1923 en acciones de campesinos organizados y trató de establecer una educación a favor de los sagrados intereses de sus hermanos culturales. Logró huir de la gran represión. (Fernando Chuquipiunta Machaca)

Datos: 

Otros héroes huancaneños de esa gesta fueron Carlos Condori Yujra, o Carlos Condorena, quien abogó en los tribunales por la clase trabajadora rural y fue alumno de José Carlos Mariátegui en la Universidad Privada Manuel González Prada.

Condorena sería declarado en Huancho presidente de la República de la Nueva República Tahuantinsuyana del Perú, luego fue encarcelado y perseguido por el sistema judicial.

Mariano Pacco Mamani fue otro líder indiscutible de la gesta heroica de 1923. Fue apresado con varios de los dirigentes durante la sublevación campesina y después fue azotado durante tres días y tres noches.

El líder aimara Mariano Larico Yujra migró a Lima, trabajó como doméstico en la casa de Amalia La Chira (madre de Mariátegui), y luego se desempeñó como vendedor de la revista Amauta.