• JUEVES 2
  • de abril de 2026

Opinión

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Cinco dosis del rock peruano hecho en el 2021


Editor
Fidel Gutiérrez Mendoza

Periodista

fgutierrez@editoraperu.com.pe


Esa diversidad siguió floreciendo en medio de la pandemia, que desde el 2020 amenazó con reducir los márgenes de una escena musical ya disminuida por su poca difusión en los medios de comunicación. Afortunadamente, artistas y público siguieron encontrando espacios para interrelacionarse, a la espera de las condiciones que propicien una reactivación definitiva.

En el 2021, a contrapelo de la tendencia predominante en otros estilos (como lo urbano y lo tropical) de privilegiar el lanzamiento de canciones sueltas con videos de impacto, los artistas de lo que podríamos llamar música joven peruana siguieron presentando su trabajo en discos de mediana y larga duración. Para ello recurrieron, indistintamente, al formato virtual y físico (CD, vinilo o el resucitado casete), manteniendo redes de difusión tan autogestionarias como sus producciones. De esa gran cantidad de grabaciones mencionamos aquí un puñado. Cinco discos que resultan, por su calidad y estética, representativos de la diversidad sonora y cultural en la que nuestros artistas se mueven.

Mito, de la cantautora La Lá, tiene al eclecticismo como bandera. Se trata de un trabajo que lleva a la estratósfera el desprejuicio musical, la vena poética y la creatividad de su autora (es su tercer disco, por cierto), entrelazando aires jazzísticos, tropicales, latinoamericanos y peruanos con asombrosa fluidez.

Sonora, de la Smokin’ Pipe Band, el grupo de Pipe Villarán (de G-3 y Los Fuckin Sombreros) es un ejercicio magistral de rock vintage, desarrollado con energía y criterio melódico, y sin caer en clichés. Fukuyama, de la dupla de similar nombre, es también una exploración rockera, pero con una ruta trazada desde el ruido y la disconformidad. Noise rock de raíces underground e inquietante angustia existencial.

Lo bueno, lo malo, lo feo y los alaracosos Chapillacs de los arequipeños Los Chapillacs renueva el compromiso de estos músicos con la cumbia peruana y la psicodelia; un romance iniciado antes de que esta fusión se volviera moda. Intraficie, de los limeños Moldes, da muestra de la vigencia del llamado indie rock en nuestro medio: un melting pot de dream pop, psicodelia y pop a secas.

Ausentes en las radios, todas estas muestras de talento pueden disfrutarse vía internet. Solo basta buscarlas.

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