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  • de marzo de 2026

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a un año del asalto del capitolio por extremistas

Demócratas impulsan una reforma electoral

Republicanos intentan limitar el derecho al voto de las minorías.

La Casa Blanca anunció que Biden y la vicepresidenta Kamala Harris viajarán a Atlanta para hablar sobre la “necesidad urgente de aprobar una ley que proteja el derecho constitucional al voto”.

Integridad

Esa legislación, que los demócratas han impulsado en el Congreso hasta ahora sin éxito, se necesita para resguardar “la integridad de las elecciones” en Estados Unidos frente a los “intentos corruptos de privar a ciudadanos que cumplen la ley de sus libertades fundamentales”, agregó la Casa Blanca.

Los demócratas denuncian que la oposición del Partido Republicano prepara el terreno para dificultar el voto en los próximos ciclos electorales y, potencialmente, dar así la vuelta a un resultado que no les favorezca.

El partido de Trump logró aprobar el año pasado 33 leyes que restringen el voto en 19 estados, y expertos en el sistema de votación estadounidense advierten que algunas de esas medidas aumentan la influencia de políticos partidistas en la administración electoral del país, lo que podría facilitarles una manipulación de los resultados.

A diez meses de las elecciones legislativas de noviembre de EE. UU., en las que se renovarán parte del Congreso federal y numerosos cargos en el ámbito estatal, los demócratas han decidido volver a la carga con un intento de aprobar una reforma electoral.

El lunes, el líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, anunció que programará un debate y una votación sobre la posibilidad de cambiar las reglas de la Cámara Alta, con el único objetivo de aprobar después esa reforma electoral.

Bloqueo

El año pasado, la oposición republicana consiguió bloquear la aprobación de esa ley gracias a una maniobra conocida como “filibusterismo”, que permite impedir el debate de cualquier medida si no se reúne una mayoría de 60 votos en el Senado.

Hasta ahora, la Casa Blanca y los líderes demócratas en el Congreso se habían resistido a intentar cambiar esa regla, y no está claro que puedan conseguirlo ahora que han cambiado de opinión porque para ello necesitarían una unidad absoluta en sus filas en el Senado.