Central
Periodista
jvadillo@editoraperu.com.pe
1.
Preocupada en las siguientes generaciones, la doctora Marilí Mora busca el uso eficiente de los recursos existentes. Y en Piura, la bióloga y magíster en acuicultura trabaja con paiches amazónicos para el mejor aprovechamiento del agua de regadío de las plantaciones bananeras y la reducción del uso de fertilizantes en ellas.
En la región Piura, el banano es uno de los productos agroindustriales estrellas. Pero necesita de mucha agua en una Piura siempre sedienta. Lo que hizo Marilí con su proyecto fue darle un uso acuícola adicional a los reservorios de agua del banano con los paiches, usando la misma agua para el cultivo de dos especies diferentes.
Para “cultivar” el paiche –el segundo pez de agua dulce más grande del mundo– en Piura trabajó con ingeniería en el dimensionamiento del cultivo. “La producción se calcula de acuerdo al número de hectáreas agrícolas para saber cuánto puedes producir de pescado”, detalla.
El proyecto se inició en diciembre del 2018 y terminó en febrero del 2021. Fue cofinanciado por el Programa Nacional de Innovación en Pesca y Acuicultura (Pnipa), de Produce, junto con dos empresas.
¿Los resultados? El paiche se adaptó al clima piurano y se desarrolló intensivamente en tanques de geomembranas. Se llegó a tener individuos de 70 kilos por metro cúbico de agua, cuando en la selva se logra densidades de 20 (en su mayoría) en la misma área.
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El otro logro fue evidencia de que el agua era beneficiosa para el banano, ayudando a los productores a minorizar los costos de aplicación en fertilización como fósforo y potasio, mejorando su rentabilidad.
Finalmente, esta tecnificación apunta para hacer la correcta gestión de los suelos y evitar su degradación y pérdida de áreas. Hoy, dos empresas copian este proyecto.
Ahora Marilí Mora está preocupada en desplegar estrategias para desarrollar un mercado para que los productores con alto potencial en el cultivo de paiches tengan dónde venderlos. De lo contrario, la producción no será sostenible. Abrir mercados al paiche en la costa norte permitirá cerrar ese círculo.
Para Marilí, que tiene 33 años y es madre de familia, si abrazó la ciencia es por la importancia que le daba en casa; los viajes por el Perú que realizó con su padre, Dionisio; y la importancia que él le daba a los campesinos.
“A pesar que mi papá no tuvo estudios superiores, siempre me inculcó la importancia de la ciencia y siempre me repetía que todos dependemos del trabajo de las personas del campo”, dice Marilí, que se especializó en el estudio de peces y quien en sus proyectos trata de involucrar y poner en valor los conocimientos de los hombres del campo.
2.
A Irma Horna le comenzó a interesar la ciencia a partir de sus lecturas del Génesis. “Todo, genética, geología, hidrología, paleontología, incluso la ingeniería forestal, lo encuentro en la Biblia y en diversos manuscritos antiguos”, asegura la bioingeniera, quien reside en Turquía, es esposa de un musulmán y se retiró de la práctica de las religiones. Pero lee la Biblia.
Su campo de trabajo es la bioingeniería y está muy preocupada en el calentamiento global que afecta directamente a la Cordillera de los Andes. De continuarse perdiendo el sistema andino de los nevados y la vegetación, perderemos el agua dulce de las vertientes del Atlántico y el Pacífico, advierte; el Amazonas y los ríos costeros como el Rímac o el Santa.
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La científica cajamarquina ha desarrollado tres patentes. Entre ellas una geoestructura sencilla, de plástico, color blanco y en forma de poliedros, que reflecta la radiación solar al 100%: evita que los rayos solares choquen contra los glaciares y las moléculas de la atmósfera que pasan por la estructura se adhieren y forman cristales de hielo.
“Los jurados son muy escépticos, me decían que no va a funcionar, porque esperan que la ciencia sea lo bastante complicada. Y esta es una estructura sencilla que funciona como los cubitos de hielo del refrigerador”, sintetiza.
Científica y empresaria, Irma también tiene en proceso de patente un geomanto para cerrar los mantos abiertos de minería. Y ya patentó un sistema de polinización.
Como exalumna y madre de tres hijas, opina que a la educación peruana le falta muchísimo para promover la ciencia.
“Debe ser aplicada. La ciencia es bastante sencilla. Lo grave en el Perú es que la hacen muy teórica y complicada. Enseñan al estudiante fórmulas, pero no que un problema de ingeniería sirve para equilibrar un puente, crear un sistema antisísmico para una casa, o que el cálculo de volumen de fluidos permite llevar agua por las cañerías. No explicar el porqué y para qué es un error grave. Así se mata la creatividad en los chicos”, dice.
Su caso es excepcional, su padre, Simón, que era topógrafo, le enseñó a “pensar como ingeniero” para resolver los problemas pequeñitos de la casa. Tampoco les vio a ella y su hermana como mujeres: las llevaba a los desiertos de Piura a ayudarle a levantar información para carreteras, caminos, acueductos.
3.
Luis Palenque, director general de 3M para la región Andina, explica que para definir los proyectos ganadores presentados al concurso 25 Mujeres en la Ciencia Latinoamérica, cuya edición 2021 incluyó a Marilí e Irma, se evalúan criterios como el potencial de impacto social directo o indirecto del proyecto en América Latina; su innovación, viabilidad y madurez, además de la capacidad y experiencia de las candidatas; haber participado en al menos un proyecto que cuente con un prototipo y/o prueba piloto que muestra su idea, entre otros.
“En este sentido, y derivado a la buena aceptación y los resultados de la primera edición, 3M decidió lanzar, del 4 al 22 de octubre del 2021, la segunda edición de esta iniciativa para continuar siendo un agente de cambio que, inspire a más mujeres y a las nuevas generaciones de niñas a estudiar y a desempeñarse en los campos científicos”, dice Palenque.
La empresa multinacional también ha desarrollado el estudio “El Estado de la Ciencia en el Mundo” (ver recuadro), que mide la percepción que se tiene sobre la ciencia a nivel Latinoamérica. El estudio “nos deja en claro que tanto la iniciativa privada como la sociedad en general deben trabajar en conjunto para reducir la brecha de género que existe en el ámbito científico”.
¿Y cómo ve 3M la promoción de la ciencia en el Perú? “Sin duda, falta mucho trabajo por hacer, pero el rumbo tomado es el correcto. En el 2030 el mercado laboral necesitará personas que puedan cubrir la alta demanda que existirá en relación a los campos científicos. Por ello, exhorto a que la sociedad, así como a la iniciativa privada, a que sumen esfuerzos e impulsen los campos científicos”.
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Percepción de la ciencia
El estudio “El Estado de la Ciencia en el Mundo 2021”, se realizó en 17 países y arroja:
–91% de encuestados cree que la ciencia les brinda esperanza respecto al futuro.
–49% de los latinoamericanos confían plenamente en la ciencia frente a un 32% a escala global.
–92% de latinoamericanos están de acuerdo en que el mundo necesita más personas involucradas en disciplinas STEM.
–64% coincide en que es negativo para la sociedad si la comunidad científica no atrae a más mujeres.
–Por la pandemia, 87% de latinoamericanos son más conscientes del medio ambiente frente a 77% a escala global.
(*) STEM es el acrónimo en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas.
Datos:
Las postulaciones al concurso “25 mujeres en la ciencia: Latinoamérica” deben de relacionarse con: ciencias vegetales, bioquímica, ciencias de la tierra, matemáticas, medicina, entre otras.
El 11 de febrero se conocerá a las ganadoras de la segunda edición y se dará a conocer el libro digital con sus historias.