• MARTES 28
  • de abril de 2026

Central

FOTOGRAFIA
Peruana del siglo XX

Exposición: los aportes literarios y sociales de Zoila Aurora Cáceres


Editor
José Antonio Vadillo Vila

Periodista

jvadillo@editoraperu.com.pe


Una pequeña exposición en el segundo piso del centro cultural Inca Garcilaso de la Cancillería brinda luces sobre Zoila Aurora Cáceres (ZAC), la hija del general Andrés Avelino Cáceres y la patriota Antonia Moreno. Una dama elegante comprometida con las Letras y la reivindicación social de la mujer. 

Junto con sus hermanas tuvo una niñez marcada por la guerra con Chile (1879-1883). El tema será muy importante en toda su producción intelectual como periodista, escritora y activista. En 1921, publicó un trabajo exhaustivo, La Campaña de la Breña. Memorias del mariscal del Perú D. Andrés A. Cáceres. Año 1881.

Sofía Pachas Maceda, curadora de la exposición Zoila Aurora Cáceres. Compromiso y legado intelectual, cuenta que ZAC retomará el tema de la guerra en la campaña de 1930-1931. Lo usó en sus manifiestos para llevar a la Asamblea Constituyente el tema del sufragio femenino.

“Ella refiere que si antes el enemigo era externo, ahora es el propio Estado peruano que le negaba la ciudadanía a las mujeres, y las mantenía como esclavas. Son palabras muy fuertes. Ella refiere que las mujeres vivían con códigos del siglo XIX en pleno siglo XX, sin derechos. Las mujeres no tenían mayor significado en la sociedad (peruana) sin voz ni voto”, recuerda Pachas.

Feminismo sufraguista

Junto con María Jesús Alvarado y Miguelina Acosta, ZAC defenderá el feminismo sufraguista, en un mundo post Primera Guerra Mundial. Como señala Pachas, si hubiera progresado la iniciativa, el Perú se habría convertido en uno de los países pioneros en darle el voto a la mujer.

Todas ellas fueron herederas de una primera generación de feministas peruanas, con Clorinda Matto de Turner y Elvira García García, que ya habían propuesto cambios en la educación de las mujeres.

Mientras en 1914 María Jesús Alvarado hacía una conferencia sobre el feminismo, una década después, ZAC fundaba en Lima el colectivo Feminismo Peruano. Sin embargo, ya en 1905, ZAC había fundado el Centro Social de Señora, que buscaba dar un oficio a las mujeres de escasos recursos económicos. Rompiendo así no solo con cánones de sexo sino socioeconómicos de la época, por lo cual también ella como otras activistas eran atacadas.

La exposición destaca tres ejes de Zoila Aurora, como escritora, activista feminista y crítica e historiadora del arte. Estos dos campos últimos son los de más recientes investigación.

Nace un colectivo

Los últimos años, con los trabajos que se han hecho sobre la correspondencia del colectivo Feminismo Peruano, que salvaguarda la Biblioteca Nacional del Perú, se está valorando más su activismo feminista.

Por más de una década, Pachas trabaja en lo referido a ZAC como pionera en hablar de arte peruano. Ofreció una conferencia del tema en 1911 en el colegio Guadalupe y publicaría diversos artículos de crítica de arte en distintos medios del Perú y el extranjero.

Pachas está elaborando un rompecabezas a partir de artículos, acerca de un libro que ZAC anunció, Pintura en el Perú. “Una hipótesis es que el libro no se publicó, pero ella lo fue publicándolo como artículos. Hacer historia de arte es no solo hablar sobre los creadores, sino también de los que han escrito sobre el arte peruano”, precisa la investigadora.

Valor literario

En una de las vitrinas hay un ejemplar de la novela La rosa muerta. Las perlas de Rosa, publicada en París en 1914, y reeditada en el 2007 por Thomas Ward, ya cuenta con una versión en inglés.

“Gracias a la reedición, diversos investigadores en el extranjero empezaron a revalorar su obra modernista, que tiene que ver con literatura de viajes, con la literatura que habla de enfermedades íntimas de las mujeres. Ella es pionera y una escritora muy interesante por analizar”, dice.

ZAC también firmaba sus escritos como “Evangelina”. Pero ¿fue una buena o mala escritora? Pachas recuerda que el problema de hacer este tipo de juicios de valor sobre una mujer que publica a inicios del XX es cómo medirla, ¿a partir de un canon y una perspectiva masculina del mundo de entonces?, ¿o desde un contexto del siglo XXI?

Promoción de su obra

Zoila Aurora también recurrió a escritores de talla internacional como Miguel de Unamuno, Rubén Darío y Amado Nervo para que prologuen sus obras. Este último, por ejemplo, en el prólogo a La rosa muerta, escribe: “Yo creo que las mujeres a quienes Dios llama por el mal camino de las letras, deberían dedicarse a escribir novelas y con especialidad novelas de amor”.

Pachas sostiene que tanto en la literatura como en la crítica a la pintura de mujeres entre finales del XIX y principios del XX, se ve lo mismo: ningunear la obra de las mujeres desde una percepción de que ellas son delicadas, finas, que deben de estar en casa y tratar temas particulares como lo familiar y lo doméstico. “Ellos están buscando esas características dentro de sus obras”.

Para la curadora, ZAC sabía que eran textos machistas, pero era su estrategia para presentarse con el prólogo de esta gente que era muy conocida. Es su estrategia y no es la única que lo hace, la misma Clorinda Matto, quien amadrinó a ZAC, creó vínculos con figuras literarias de importancia como Ricardo Palma.

Otra investigación recuerda que son muy pocas las mujeres de la época que publicaban sus memorias y diarios como Zoila Aurora. En Mi vida con Enrique Gómez Carrillo (1927), narra cómo fue su romance y breve matrimonio de un año con el guatemalteco, apodado “El príncipe de los cronistas”. El libro en ciernes tuvo una reedición en Guatemala, pero solo se buscó ensalzar la figura de Gómez y no de la autora.

Archivos personales

En la exposición se presentan los dos retratos que le hizo su amigo, el pintor Daniel Hernández, también la imagen de un busto que le hicieron. Todo ello subraya el nexo importante entre Zoila Aurora y las artes plásticas.

Tuvo una visión de su archivo personal y se preocupó en donar tanto su archivo como parte del de su padre a la BNP. “Entonces nos damos cuenta de la visión que ella tenía para contribuir a la historia del Perú, a pesar de que radicaba en Madrid”, sostiene Pachas.

ZAC tuvo un abundante archivo fotográfico, cuidó mucho su imagen, como se ve en la selección de retratos. Sin embargo, es un archivo disperso. Ello ha contribuido a que en la web se le pongan imágenes que corresponden a otras autoras.

Hay un álbum de fotos de ella y objetos que están en el museo Cáceres, en el parque Reducto, de Miraflores, y otro álbum, que lo posee la PUCP. El manuscrito de su cuento “Una feminista se defiende” y otros documentos los tiene el Jurado Nacional de Elecciones. A ello se suman imágenes del Archivo Courret, de la BNP.

En cuanto a su producción literaria, la BNP no posee todos sus libros y para la muestra se ha tenido que pedir un ejemplar a la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de UNMSM, otro libro proviene de una exposición particular, otro del propio centro cultural Garcilaso y de la biblioteca de la curadora.

Zoila Aurora falleció en Madrid. Para Pachas aún es un misterio sus últimos años en la capital española, ya que fue una mujer que no tuvo hijos, y no hay mayor referencia. “Lo que busco con la exposición es que más gente la conozca y la investigue”, finaliza.

Datos:

La exposición está abierta en el centro cultural Inca Garcilaso de la Cancellería (Jr. Ucayali 391, Lima).

De martes a viernes, de 10:00 a 20:00 horas. Sábados, domingos y feriados, de 10:00 a 18:00 horas. Ingreso libre. Va hasta mayo.

Incluye enlaces QR hacia artículos en línea que analizan su obra. Además de un cuento de ella.

Comp parte del programa, en la quincena de febrero, Sofía Pachas conversará con el editor Thomas Ward, a propósito del fallecimiento de ZAC.

En la muestra se asume 1872, y no 1877 como fecha del nacimiento de la escritora limeña, de acuerdo a los archivos arzobispales.