• DOMINGO 15
  • de marzo de 2026

Editorial

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Soluciones y no más conflictos

“Más allá de las coordinaciones para obtener el voto de confianza, el país espera que sus representantes estén a la altura del desafío planteado y ofrezcan al Perú soluciones y no más conflictos”.

Dado el contexto de marcadas discrepancias entre ambos poderes del Estado, el acercamiento entre Aníbal Torres y las bancadas tiene una importancia que trasciende el ámbito protocolar. El diálogo debe servir como válvula para rebajar la tensión acumulada en las últimas semanas y que llevó a integrantes de los dos sectores a intercambiar declaraciones que no contribuyen a construir un clima de colaboración en beneficio del país.

Por tal razón, el diálogo iniciado por Torres debe servir como punto de partida para que Ejecutivo y Legislativo definan una agenda de trabajo común que permita atender sin postergaciones toda la gama de problemas urgentes que afectan principalmente a nuestra población más vulnerable.

Hay muestras de que el esfuerzo mancomunado entre poderes del Estado arroja beneficios para este sector del país. Por ejemplo, el pasado 2 de febrero, el Pleno del Parlamento aprobó un proyecto de ley elaborado por el Gobierno que incorpora más beneficiarios al Fondo de Compensación Social Eléctrico (FOSE), medida que rebajará hasta en 16% el monto del recibo eléctrico pagado por las familias con menos recursos.

Si una iniciativa, indudablemente favorable para la situación económica de miles de hogares pobres, pudo plantearse por el Ejecutivo y aprobarse luego en el Congreso, pese al clima de discrepancias que caracteriza la relación entre ambos, cabe preguntarse qué otras iniciativas beneficiosas hacia nuestro pueblo podrían impulsarse si estos sectores lograran ponerse de acuerdo en una agenda mínima de temas.

No se trata de ser ilusos y esperar que dos grupos en muchos aspectos ubicados en las antípodas dejen de lado todas sus propias formas de pensar y abandonen sus respectivas posiciones. Pero sí podemos exigir a ambos ponerse de acuerdo en un conjunto de temas claves para el desarrollo nacional, especialmente en un contexto tan complicado como el que ha creado la pandemia del covid-19.

Tanto Ejecutivo como Legislativo deben comprender que mantener la confrontación no solo será contraproducente para ambos, sino que también tendría efectos insospechados en la democracia, pues la población podría cansarse de que sus legítimas demandas por soluciones efectivas a sus principales problemas son postergadas por agendas de menor relevancia.

Por eso, las reuniones del ministro Aníbal Torres con las bancadas son importantes. Más allá de las coordinaciones para obtener el voto de confianza, el país espera que sus representantes estén a la altura del desafío planteado y ofrezcan al Perú soluciones y no más conflictos.