• MIÉRCOLES 1
  • de abril de 2026

Opinión

FOTOGRAFIA
Apuntes

Ese otro 5 de abril: el de 1879


Editor
Fidel Gutiérrez

Periodista

fgutierrez@editoraperu.com.pe


La llamada Guerra del Pacífico generó grandes cambios geopolíticos, pero también heridas físicas y espirituales que, por su profundidad, aún no terminan de cerrarse. Después de 143 años resulta interesante revisar ciertos detalles que contribuyen a explicar –de manera distinta a la tradicional– las motivaciones de ese conflicto, y a calibrar mejor sus consecuencias.

Fue el 5 de abril de 1879 cuando Chile declaró la guerra a Bolivia y Perú, llevando a otro nivel su enfrentamiento previo con el país altiplánico, desatado por un conflicto protagonizado por la Compañía de Salitres de Antofagasta, empresa chilena que se negó a pagar un nuevo impuesto. Nuestro país, firmante desde 1873 de una alianza con Bolivia, honró dicho compromiso con el conocido y considerable perjuicio posterior.

Difícil vislumbrar a estas alturas los escenarios que se hubieran delineado si dicha alianza nunca se hubiera suscrito. Lo real fue que antes, durante y después de su aprobación en el Congreso –el 22 de abril de 1873– el documento binacional fue sometido a reserva y secreto por razones que hoy podrían sonar tan enrevesadas como oscuras.

Así, cuando la Cancillería peruana designa a José Antonio de Lavalle como mediador en el enfrentamiento entre Chile y Bolivia, este ignoraba la existencia del acuerdo. Dicho desconocimiento continuó hasta cuando estaba por iniciar su misión pacifista. Esta fracasó por la negativa chilena de desocupar Antofagasta (región boliviana que invadieron en febrero de 1879), y por la negativa peruana a declararse neutral en el conflicto; posición derivada de la existencia de la alianza secreta.

En su imprescindible Historia de la República del Perú, Jorge Basadre da cuenta de elementos que establecen claramente que sectores empresariales británicos, accionistas de la Compañía de Salitres de Antofagasta, apoyaron a Chile en esta guerra. También consigna testimonios chilenos referidos a la gravedad de la situación económica que su país atravesaba al iniciarse 1879.

“La penuria y el malestar era tan grandes en Chile que se necesitaba la más pequeña cosa para que estallara un verdadero conflicto entre los que morían de necesidad y los que tenían algo”, escribió el secretario del jefe del ejército chileno y asesor del Ministerio de Guerra, José Francisco Vergara, citado por Basadre. “En estas circunstancias, una guerra internacional con Bolivia y el Perú […] era una salvación y como tal la tomé yo”. A buen entendedor…

El Diario Oficial El Peruano no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en esta sección. Los artículos firmados son responsabilidad de sus autores.