Embajador De Rivero relata detalles de incidente ocurrido en residencia en Washington
Atacante de embajada peruana en EE. UU. sería un joven norteamericano al parecer dominado por las drogas o trastornos mentales.
En el relato que dio esta tarde a RPP Noticias, el diplomático contó que el intruso, un joven norteamericano de aproximadamente 20 años, trepó uno de los muros perimétricos y ganó el jardín de embajada, donde empezó a romper puertas y vidrios, lo que obligó a llamar al Servicio Secreto.
“(Los agentes del Servicio Secreto) dieron un alto, no les hizo caso; hicieron un disparo al aire, no les hizo caso, después le dieron un taser (descarga eléctrica), no le hizo efecto, se abalanzó sobre ellos, y ellos le dispararon y lo mataron en delante de mí. Su cadáver estaba en el jardín (de la embajada)”, fue su aterrador relato.
Contó que el sujeto se hizo de una vara de metal, sacada del jardín, y con ello atacaba a los dos trabajadores de la residencia que le hicieron frente, hasta que llegaron los agentes del orden, en respuesta a su llamada.
Sobre la identidad del atacante y sus razones para este ingreso, De Rivero dijo que el tema está en investigación, pero por lo que se vio en su cadáver, se trata de un joven de 20 años, norteamericano, que al parecer habría actuado por efectos de las drogas, o por problemas psiquiátricos, pues no se entiende su enfrentamiento a los agentes.
“Por la acción que ha tenido él, me parece una persona que está drogada o verdaderamente demente, porque se suicidó, porque después de todo lo que hicieron, para que dejara de atacar la casa, no hizo caso. Atacó a la policía secreta, y la policía secreta es muy estricta en Estados Unidos, cuando se trata de embajadas (…) le dispararon”.
“No decía nada, rompía todo, como un alucinado, no lo sé, con drogas, con alcohol, no lo sé. Tiene además 20 años, joven, bien puesto, me dio mucha pena (pero) no había nada que hacer. Él se suicidó, para mí atacar a la policía secreta de Estados Unidos, después de darle un tiro al aire y darle un taser eléctrico, y avanzar hacia ellos, le dispararon porque no se sabía si tenía dinamita, no se sabe”, anotó.
Para el diplomático peruano, no se puede hablar de una falla de la seguridad, porque el Servicio Secreto en Estados Unidos, a cargo de la seguridad de estos locales, patrulla permanentemente la zona, y además llegaron a los tres minutos de su llamado.
“No creo que haya fallado la seguridad porque siempre nos vigilan. A los tres minutos que yo llamé estuvieron al frente. (Ellos) patrullan alrededor de la embajada constantemente, no se demoraron nada; si hubiera sido una falla de seguridad, hubieran venido media hora después.
“(El intruso) no se metió a la (casa de la) embajada, se metió al jardín de la embajada, un enorme jardín con árboles. Tiene una pared con parte chica que él trepó, pero él ha venido de un bosque alrededor de la embajada.
De Rivero dijo que felizmente solo se produjeron daños materiales en la residencia, pues tanto él y su familia como los dos trabajadores, que en un inicio se enfrentaron al delincuente, resultaron sin daños.