Derecho
Periodista
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De acuerdo con el documento, que se oficializó mediante el Decreto Supremo N° 006-2022-IN, el primero de los citados objetivos busca incrementar las acciones que propicien la prevención de delitos y violencia cometidos por los adolescentes y jóvenes que afectan a la población.
El segundo se refiere a mejorar el acceso de la ciudadanía a los servicios de seguridad ciudadana; mientras que el tercero está destinado a reducir la victimización por los delitos de robo y hurto en espacios públicos.
Así también figuran el cuarto objetivo que plantea disminuir la incidencia de delitos violentos que afectan a la población; y el quinto que se orienta a reducir los delitos de complejidad cometidos por bandas criminales.
Prevención
Sobre el primer objetivo -prevención de delitos y violencias- el documento recuerda que, según el Banco Interamericano de Desarrollo-BID (2020), los factores socioeconómicos y la vulnerabilidad de lazos familiares son variables que pueden influir en el desarrollo de comportamientos delictuales y violentos.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito-UNODC (2011) establece que la prevención del delito se debe integrar en todos los programas y políticas sociales y económicos pertinentes, incluidos los que tratan el empleo, la educación, la salud, la vivienda y la planificación urbana, la pobreza, la marginación social y la exclusión.
Los gobiernos no pueden prevenir la delincuencia y la victimización o construir sociedades seguras sin la participación e implicación de los ciudadanos, agrega.
En el diagnóstico, se evidenció que existen pocos programas que abordan la delincuencia y las violencias desde un enfoque preventivo (primario, secundario y terciario). Este problema de gestión de políticas se acrecienta o es más visible en los gobiernos locales, subraya la PNMSC.
El documento recuerda también que otra de las problemáticas identificadas en el diagnóstico es el limitado acceso a servicios de seguridad ciudadana y una deficiente calidad de estos que recibe la población.
“Las causas que están originando el problema son: insuficiente capacidad de gestión, infraestructura y logística en seguridad ciudadana; insuficiente especialización de los actores de seguridad ciudadana; y deficiente tecnología y sistemas de información para la seguridad ciudadana. Por tanto, el segundo objetivo prioritario se formuló como mejorar el acceso de la ciudadanía a los servicios de seguridad ciudadana”, recalca.
Respecto a reducir la victimización por robo y hurto en espacios públicos, que se plantea como tercer objetivo prioritario, el documento explica que los dos mencionados, vinculados a un conjunto de delitos denominados patrimoniales, constituyen la proporción más alta de los que se comenten en el país.
Según Instituto Nacional de Estadística a Informática (INEI), para el 2019, del total de victimización, el 78.79% fue a causa de este tipo de delito, es decir, 8 de cada 10 fueron víctimas de robos y hurtos, principalmente de celulares, carteras, billeteras y vehículos, los que generaron un incremento de mercados ilícitos.
Asimismo, es importante abordar desde un enfoque situacional y ecológico los entornos que facilitan el delito como los espacios públicos deteriorados, alerta la PNMSC.
ViolenciaOtro los problemas identificados de seguridad ciudadana es la incidencia de los delitos violentos que se manifiestan, principalmente, en el incremento de la victimización por armas de fuego, así como en el aumento progresivo de los homicidios por medio del uso indiscriminado y del fácil acceso al armamento.
Figura también el incremento de la violencia en todas sus manifestaciones contra las mujeres, integrantes del grupo familiar y de las poblaciones en condición de vulnerabilidad.
Estos hechos, detalla la política nacional, ameritan un abordaje multisectorial para no asumir un clima de impunidad e inacción. En consecuencia, el cuarto objetivo prioritario busca reducir la incidencia de delitos violentos que afectan a la población, indica el documento.
Por último, la PNMSC busca disminuir los delitos de complejidad cometidos por bandas criminales que suelen presentar un índice de recurrencia menor que otros, como los patrimoniales; sin embargo, tienen un mayor impacto social en los altos índices de percepción de inseguridad, por lo cual demanda de mayor especialización, inteligencia e investigación.
En el Perú, los delitos vinculados a bandas criminales como secuestro, extorsión, robo de negocios, microcomercialización de drogas y las nuevas modalidades delictivas como ciberdelitos (robos y estafas virtuales) registraron un paulatino incremento en los últimos años.
Cada objetivo prioritario de la política nacional contiene indicadores a nivel de resultados que permitirán la medición de los cambios que se obtienen a favor de la ciudadanía.
Vigencia
El Decreto Supremo N° 006-2022-IN precisa que la Política Nacional Multisectorial de Seguridad Ciudadana al 2030 regirá hasta el 31 de diciembre de ese año. Será de cumplimiento obligatorio para todas las entidades de los sectores público y privado, así como la sociedad, en cuanto les sea aplicable.
El proceso de seguimiento y evaluación se efectuará de acuerdo con los lineamientos y metodología que establece el Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan) en la materia, y las que el Ministerio del Interior considere pertinente.
Las entidades del Estado responsables del cumplimiento de los objetivos prioritarios de la PNMSC brindarán oportunamente información al Mininter a fin de realizar el seguimiento y evaluación de la implementación de la política.
Las instituciones estatales a cargo de los objetivos prioritarios de la Política Nacional Multisectorial de Seguridad Ciudadana al 2030 estarán a cargo de su implementación y ejecución, conforme a sus atribuciones y competencias. El Ministerio del Interior establecerá el mecanismo de coordinación con estas entidades para la implementación de los servicios identificados y otras intervenciones que contribuyan al cumplimiento de los objetivos prioritarios de la PNMSC, subraya el Decreto Supremo N° 006-2022-IN.